El otro día recibimos una carta en la cual el autor declaró que, en su opinión, la elección era entre el Gobierno y la Anarquía. Preguntó qué proponíamos en lugar de Gobierno y dijimos que proponíamos libertad.

El Gobierno, por su propia naturaleza, debe gobernar. Gobernar es dictar. Todos los Gobiernos son dictaduras de una u otra forma. Pueden ser dictaduras de una sola persona, dictaduras constitucionales, dictaduras en forma republicana o demócrata, dictaduras de la mayoría, dictaduras burocráticas o lo que sea. Pero el hecho es que gobernar es imponer.

La alternativa al Gobierno es la libertad. El individuo que cree en la libertad no trata de gobernar a los demás. Él sólo quiere gobernarse a sí mismo. Él también está perfectamente dispuesto a dejar que otras personas se gobiernen a sí mismos.

“Ah, pero ¿qué pasa con los criminales que agredan a personas sin recursos sin la protección del Gobierno?” dicen los que tienen miedo a la libertad.

Primero de todo, los criminales son una parte muy pequeña de la población. Necesitamos protegernos de los criminales, pero hay que conocer la magnitud del problema y no echar por los aires esta pequeña proporción como se hace cuando organizamos nuestra sociedad, en su conjunto, en torno a una agencia (Gobierno), cuya única [presunta] legítima función es protegernos de la pequeña parte de población que son criminales.

Si los delincuentes fueran más que una pequeña parte de la población, sería imposible proteger al resto de la población de todos modos. Tan grande como es el Gobierno actual, él, o cualquier agencia de su tamaño, no podría proteger a las personas inocentes de delincuentes si los criminales representaran una gran parte de la población.

La mayoría de las personas, por naturaleza, no son criminales. La mayoría de la gente no busca agredir a otros. Las personas no son ladrones, asesinos, violadores, etc, y son naturalmente pacíficos e inofensivos. Esta es la naturaleza de las cosas tal y como es.

La naturaleza del Gobierno es gobernar, dar órdenes a todo el mundo en su esfera de influencia. Dado que el gobierno dicta a cada uno de nosotros en su esfera de influencia y dado que la mayoría de personas son pacíficas e inofensivas, la mayoría de las acciones del Gobierno implican el control de personas pacíficas e inofensivas. Esta es la naturaleza del gobierno y esta es la naturaleza de las personas.

¿Es esto lo que cualquier persona quiere?

¿Queremos dictadura ya sea por dictador único, oligarquía, presidente, legislador, gobierno, comisión del condado, ayuntamiento, consejo escolar en un distrito escolar, o la mayoría en cualquier área política?

¿O queremos libertad?

Esa es la pregunta de nuestros tiempos.

O queremos dictadura, lo que tenemos ahora en cada órgano burocrático constituyendo nuestro Gobierno, o queremos Libertad.

Libertad, por su propia naturaleza, no es gobierno. Se trata de auto-control, ni más ni menos.

Artículo escrito por Harry Hoiles

Traducido por Josep Purroy para Enemigos del Estado.

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