El mundo es una pestilente iglesia, codiciosa y falsa donde todos tienen un ídolo al que adorar de forma fetichista y un altar sobre el cual sacrificarse a sí mismos.” – Renzo Novatore

Un movimiento de anarquistas tendria, o vosotros pensáis que tendría que ser, un proyecto colectivo de realización individual y libertad, apoyo mútuo y solidaridad, comunicación honesta y responsabilidad individual, de ataque violento contra instituciones, gestores y estructuras de dominación y alienación, contra la programación mental y las actitudes inconscientes, contra la reprodución de la sociedad autoritaria en nuestras interrelaciones, pensamientos y acciones.

¿Que es lo que tiene que ver el cúmulo de jerarquías casuales, tinglados ideológicos, clichés miserables, ghettos identitarios, aspirantes a lideres, desonestidad y apuñalamiento por la espalda que vemos delante nuestro si miramos a la mayoría del autodenominado “movimiento anarquista” con todo lo anterior? Muy poco excepto tal vez en las palabras o en una forma atrofiada. Claramente el moviento esta mas interesado en proteger sus fortalezas ideológicas, reclutar seguidores, preservar el confort sofocante de sus escenas, y por encima de todo, seguir con su inofensibo hobby, que en la anarquía.

Navegar y tratar de encontrar un punto de referencia en el “movimiento” puede ser desorientador. Jóvenes o nuevos compañeros que integren el “movimiento” (o mas bien, la escena) son frecuentemente atrapados por una de las marcas de politcas pre-establecidas u obligados a elegir entre las falsas opciones de productos proferidos que ofertan los distintos tinglados políticos.

Siempre que un sistema de ideas está estructurado con una abstracción soberana en el centro, -asignándote roles o deberes por su propio bien- este sistema es una ideología. Una ideología es un sistema de represión de la conciencia en el cual tu no eres ya un individuo con voluntad singular sinó un componente, una pieza.

En este mundo basado en la comodidad, la imagen de rebelión puede ser simplemente otro producto mas, así como nosotros podemos mercantilizar, volver abstractas, y sistematizar nuestras propias expresiones de nuestros pensamientos y deseos en su forma alienada, su comodidad, una forma intercambiable, o sea, ideología. Incluso, de forma mas sutil y peligrosa, cuando no somos conscientes de lo que estamos haciendo. En la variedad de organizaciones ideológicas, en las escenas y en muchos de los medios anarquistas, una estrecha vision consensual de la realidad queda impuesta alrrededor de parámetros específicos.

Libre comunicación que traspase los límites del discurso interior es neutralizada por ataques verbales y burla, exclusión física, alarmas de represion estatal o no aceptación por parte de la sociedad, y simple rechazo dogmático de pensamientos contrapuestos. Como cualquier lifestyle o identidad en el mercado democrático de la sociedad, el anarquismo tiene sus ofertas empaquetadas -que se completan con actitudes, opiniones, estilos, actividades y productos, todos bajo accesibles etiquetas.

Debo mencionar, llegados a este punto, que como qualquiera que siente afinidad con otros de la tendencia antisistémica e insurrecional alrrededor del mundo, soy consciente de que el “Anarquismo Insurrecional” o lo que sea, puede convertirse en una ideología en la que ser encasillado, o inclurso todavía mas fácil, una moda o estilo. Ciertamente, hace poco que esto parece ser cierto en algunos sectores. Pero quizás es debido a la influencia recuperativa de los intelectuales de Tiqqun, y su “la insurreción que viene”, un libro que como “El Llamamiento”, parece haber influenciado a muchos jóvenes radicales, pero que parece haber sido escrito por Marxistas y en ninguna parte da validez a la autoresponsabilidad individual, la voluntad libre, el deseo y la conciencia. Su insurreción puede que esté viniendo, la mia ha llegado ya, es una revuelta individual.

El mensage colectivista de “La insurrección que viene” tiene poco en común con la anarquía insurreccional: La teoría revolucionaria fluyendo de la sublevación apasionada del individuo para apropiarse de la totalidad de su vida, atacando todo control y explotación , buscando puntos comunes y afinidades con otros que dan lugar a la verdadera comuna- los amigos y cómplices de la guerra de guerrillas contra la totalidad de la sociedad autoritaria.

Sin sistemas soberanos de moralidad, teoria, principios o abstraciones sociales ergiéndose por encima del individuo singular, el anarquista-nihilista ataca todos los sistemas, incluidos los sistemas de identidad e ideológicos, como obstaculos para nuestra propia realización. La lucha es no solo contra la dominación de controlar la organización social y la ampliamente extendida tranquilización, sino también contra el programamiento represivo heredado y la fuerza de la vida cotidiana, y por tanto, nuestra lucha es una constante tensión en la cual aquello que debemos destruir y trascender es mucho mas obvio que el donde podemos acabar.

Para algunos, enfrentados por esta realidad opresiva, es suficiente con aparecer con un sistema social alternativo, “justo”, y “razonable” (o “utópico”) en sus cabezas. Algunos otra vez, simplemente se aferran a esto como un agradable mundo fantástico, mientras que otros desean que la sociedad cambie en realidad, ya sea surgiendo con (o mas comunmente) comprando dentro de una receta A o B (o un prográma) para la transformación social, para la reprogramación del sistema social. Esto es simplemente una forma de conciencia (sistémica) represiva.

Frecuentemente el visionar y trazar estos tipos de sistemas sociales alternativos (incluyendo los de muchos anarquistas) es reducirse a simplificaciones como la del estrato gestor de esta sociedad de clases, a la vanguardia que es la responsable de la constante reestructuración social del mundo moderno. Democracia en el lugar de trabajo, descentralización de la produción, tecnología “verde”, multiculturalismo y demás, son todos incentivados por el orden dominante, reforzándolo.

La teorización de sistemas sociales abstractos, – y todos los sistemas sociales están basados en abstraciones – solo refuerza a la dominación. Pero si empiezas por tu propia vida y te niegas a ser un componente de nada, si rechazas representar a otros o que halla otros que te representen a tí, abrazando una inescrutable unicidad, sabiendo que todo a lo que te enfrentas en la vida son elecciones, entonces tu eres peligroso para la autoridad y el orden, un microcosmos andante de anarquía.

Esto por tanto es un llamamiento a evitar las jerarquías casuales y las camarillas del movimiento anarquista oficial, a eludir los sistemas ideológicos y las identidades políticas, para saborear el placer de pensar por ti mismo, de dejarte llevar por tus deseos, por la dignidad de honestamente seguir a través de todos los caminos desconocidos, de la verdad, de la negacion y de la pasion, sin colocar ninguna abstracción sobre ti mismo. En la guerra hasta el final, solo las elecciones importan, y solo tu eres el responsable de las eleciones que tomas.

Examina tus sentimientos y pensamientos, elimina todos los sistemas morales y ideológicos de tu ser, se consiente de que el “sentido común” (o mas bien el consenso social racionalista) es el soporte mas fuerte de lo existente, no tengas miedo de donde tu lucha interior (y exterior) puede llevarte.

Destruye todos los ídolos, y de forma mas particular los ídolos revolucionarios.

flyingtheory.squat.gr

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