Hace pocos años, en el estado español, el amo del pueblo era un tal Francisco Franco y junto a este estaba la Iglesia. A ninguno de los dos le interesaban que el pueblo se formase, ya que una persona culta y formada es muy dificil de manipular. A cualquier Gobierno, NO le interesa que el Pueblo tenga Cultura, asi es mas facil de manejar, de manipular, y de engañar.

El sistema educativo no esta orientado a la formacion de individuos libres con espiritu crítico, sensibles y con capacidad de aprender, de hecho eso es todo lo contrario de lo que se pretende . El Ministerio de Educacion tiene como proposito formar dóciles consumidores que acepten el principio de autoridad y no cuestionen ninguna de las instituciones que dominan el devenir social. Sin embargo esos mismos conservadores del orden social se lamentan de la falta de iniciativa , liderazgo e imaginacion de los alumnos cuando justamente es muestra de que el sistema de adoctrimamiento funciona muy bien.

Todos tenemos los mismos derechos a la educación y formación técnica e intelectual… aaaaaajajajaja. La realidad es muy diferente, todos NO tienen las mismas oportunidades; en España se necesitan incultos y rudos, para que los que han tenido oportunidad sean bien servidos por esos que a lo largo de su crecimiento, dejan la escuela, el instituto o la Universidad; no todos los alumnos tienen las mismas oportunidades (entorno social, económico, laboral, etc.), así que no es nada nuevo que la educación sea lo que es, ahora y siempre, o tal vez, si todos fuesemos universitarios, quien trabajaría en las condiciones precarias actuales; los tardos, rudos e ignorantes faltos de conocimientos mínimos para defenderse del lobo voraz de la patronal y capital sangrante que absorbe más que una esponja. En resumen, un 40% de listos, se tienen que beneficiar del 60% menos listos, así ha sido, es y será en el futuro.

La educación y el conocimiento NO esta al alcance de todos, aunque la Constitución diga lo contrario junto a una sarta de mentiras mas… que ya pocos se creen. La educación es un derecho básico, y ésta debe ser de calidad y generadora de igualdad de oportunidades para toda la ciudadanía. Sin embargo, la política educativa española consiste en que la educación de calidad lo sea únicamente para las clases privilegiadas.

La masificación de las aulas, el recorte de las plantillas, el tijeretazo presupuestario, la reducción salarial, el aumento del horario lectivo, el incremento de las tasas universitarias, la disminución de las becas y la precarización general de nuestras condiciones laborales constituyen un verdadero ataque contra la educación pública, perpetrado por el gobierno español.

Este ataque forma parte de un plan más global de la Unión Europea al servicio de la oligarquía financiera: la privatización de todos los servicios públicos, que no afecta únicamente a los trabajadores del sector educativo, sino a la clase trabajadora en su globalidad. La reforma laboral a la que a sometido el gobierno español a su pueblo, no se limita a recortes cuantitativos más o menos grandes, sino que que se atreven a cuestionar derechos básicos de la protección de los trabajadores que se habían conquistado con sangre y sudor despues de un siglo de luchas.

La desregulación del mercado de trabajo es uno de los pilares básicos del modelo neoliberal que se viene imponiendo a partir del cambio de ciclo que se identificó con la crisis del petróleo de 1973. El modelo es muy simple y ha sido repetido con insistencia por los organismos internacionales y nacionales representantes del poder del capital financiero, tanto en épocas de crisis, como en los momentos de auge, y con identicas recetas para países del centro, como en áreas deprimidas y pobres.

El único yacimiento de empleo a la vista consiste en trabajar como chinos, como recomendó el presidente de Mercadona: y para trabajar con horarios y sueldos de bazar chino, poca falta hace tener título.

Enhorabuena señores oligarcas han conseguido lo que querían, crear un ejército de ovejas aptas para el rebaño, en vez de ciudadanos libres e iguales.

Ellos son los superiores y por selección natural tienen que estar arriba, y los demás, seres inferiores, callados, obedientes y respetando su superioridad genética, intelectual, social y económica. Hace demasiados años que vamos en una única dirección: el modelo socialdemócrata (el que ajusta las diferencias económicas para crear una mayor igualdad, que no una igualdad real) es algo a extinguir y el modelo liberal (el que sólo permite tener derechos prácticos a aquellos que poseen dinero) es el camino a seguir. Se ha privatizado, en época de bonanza, todo aquello que, supuestamente, no da dinero al estado sinó que supone un gasto, correos, iberdrola, telefónica, aguas, repsol, gas… (y que en realidad son fuentes económicas prácticamente inagotables) Y quién se lo queda? ( políticos y familiares en su mayoria)

No es una casualidad o un efecto colateral, hace muchos años que se trabaja en esa dirección desde varios frentes. Curiosamente, la filosofía implantada desde hace años (individualidad, éxito, competitividad…) crea el clima perfecto para poder dar este salto. Los ciudadanos no entienden que su realidad es consecuencia de la política, no exigen responsabilidades y creen que democracia es “ir a votar”) que será la guinda de un pastel que ya se habrán repartido unos cuantos. Lo más cruel es que el pastel era nuestro y somos nosotros los que vamos a pasar hambre.

Si nuestro sistema social sigue avanzando hacia uno neoliberal dará igual que seamos un país productivo, puesto que el reparto de esa riqueza será piramidal, así, nuestra productividad y nuestra riqueza no revertirán necesariamente sobre la sociedad misma sinó sobre aquellos que se hayan situado en su cúspide que, siguiendo con el ejemplo estadounidense, serán: la clase política, las corporaciones y los grandes empresarios…

Si queremos impedir que la educación sea aún más colonizada por una falange de fuerzas antidemocráticas que va de traficantes de influencias corporativas y de mega millonarios a ideólogos derechistas y los intereses creados del complejo militar-industrial-académico, no podemos permitirnos el lujo de guardar silencio o ser observadores distantes. Las apuestas son demasiado grandes y la lucha demasiado importante. Se acaba el tiempo para recuperar la educación superior como ámbito público democrático y un sitio para que profesores y estudiantes piensen críticamente y actúen responsablemente. La cultura militarizada del neoliberalismo está en conflicto total con las condiciones pedagógicas necesarias para la toma imaginativa de riesgos, el disenso, el diálogo, la erudición comprometida, la autonomía de las facultades y los modos democráticos de dirección. La educación superior es uno de los pocos espacios que quedan en los cuales pueden crearse identidades, valores y deseos democráticos. Si el futuro de los jóvenes importa tanto como la propia democracia, se trata de una lucha que tiene que comenzar hoy mismo.

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¿Qué pasa si te digo que NO creo en la Escuela, pero SI en la Educación?
Que quiero aprender, pero no aceptar lo que otros me imponen.

¿Qué pasa si te digo que la Escuela no es tan buena como parece?
Que desde su creación solo dice: repite, ignora y obedece.
Que fue pensada por los mismos que dominan el mundo.
Burócratas, dictadores, banqueros, y nosotros la aceptamos como muchos.

Lo que la Escuela siempre buscó fue moldear a la gente
haciendoles creer que son libres e independientes,
pero lo único que espera de cada niño de la Tierra
es que solo produzca y consuma para sostener este sistema.

¿Qué pasa si te digo que saber no necesariamente es comprender?
Que conocimiento es importante,
pero solo absorber información nos hace más ignorantes.
Comprender es haberlo vivido y experimentado.
Saber es simplemente poder acumularlo.
La Educación sirve para crecer y desarrollarnos,
la Escuela para aprobar el examen y graduarnos como esclavos.

Aprender en libertad es poder elegir que aprendo y descubrir cómo.
La Escuela es repetir lo establecido y acallar quienes somos.
Aprender en libertad es conocerme junto a otros y descubrir la vida.
La Escuela tradicional es negar quien soy y ser lo que otros me exijan.

¿Qué pasa si te digo que la Escuela no piensa en el ser humano?
Porque somos sólo numeros que aprueban o repiten grados.
Donde se desecha a quien no alcanzan el promedio.
Se les castiga y excluye, haciendoles creer que son menos.

Porque solo se dirige a un grupo homogéneo y en masa,
matando las diferencias, sueños y esperanzas.
La verdad es que todos somos genios de chiquitos,
pero la Escuela asfixia a quienes no cumplen sus requisitos.
La verdad es que realmente somos iguales,
porque todos, y absolutamente todos, somos únicos, diversos y especiales.

Educar es aprender juntos a ser humanos,
pero sin un curriculum de un ministro o un tirano.
Educar es verte al espejo, y reconocerte vivo,
mirar a los otros y encontrar lo mismo.

¿Qué pasa si te digo que el eje de la Escuela es el “deber ser”?
Mientras lo que guía a la Educación es crear y “poder ser”.
¿Qué pasa si te digo que la Escuela nos enseñó a sobrevivir con miedo?
Y la Educación es realizarnos para ser plenos.

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