… Es justo, y además necesario (pues no queda otro remedio para los pobres) articular la fraternidad de la que brota la solidaridad.

Si muchas son las dificultades objetivas y subjetivas en el movimiento hacia la solidaridad, muchas más todavía son las posibilidades de superación y los motivos para su ejercicio alegre y plausible.

Veamos.

EGOÍSMO RACIONAL

Es mejor el altruismo puro que el egoísmo racional, pero si falta aquel, al menos hay que preferir el egoísmo racional al egoísmo irracional. El egoísmo irracional alienta hacia el consumo a cualquier precio. No podemos seguir con este nivel de ecodesarrollo insostenible, porque la Tierra no dispone de tanta energía como para que cada uno de sus habitantes consuma como un norteamericano.

Propuesta: Hay que apuntar hacia el egoísmo racional de la austeridad responsable, que conlleva la autolimitacion del desarrollo consumista. Se trata de asumir la filosofía estoica y no la epicúrea al respecto. Quien espera ver primero autolimitarse a su vecino no actúa racionalmente, lo racional es dar ejemplo, trasvasando hacia los que no tienen la posesión excedentaria propia.

DECREPITUD DEL CAPITALISMO

No podemos seguir con este capitalismo, que carece de capacidad para compatibilizar su estructura militar con su desempleo, su derroche con su endeudamiento, su burocracia con su voluntad dinámica, etc.

Propuesta: !El capitalismo no puede ser! Hay que cambiar de vida y de forma de pensar. No podemos permitirnos bromas, diciendo que ya que no cambiamos de vida y de pensamiento, cambiemos de aires. Los aires del capitalismo están enrarecidos y son humo irrespirable. Los aires del humanismo han de ser a la vez buenos humanamente y geográficamente, es decir, solidariamente etho-ecológicos.

LA FORTALEZA DE LOS RICOS, AMENAZADA

No resulta nada seguro convivir en una “civilización” de personas hambrientas y desesperadas, ni cabe poner puertas al campo de la inmigración. De ahí que en un mundo inseguro, proliferen y hagan su agosto las industrias de la seguridad: blindajes, vigilantes, guardaespaldas, etc. Todo sea por mantener a distancia al pobre.

Vigila que te vigila, hasta que llegue el día en que todos tengamos que vigilar a unos pocos, porque antes esos pocos nos hayan vigilado a todos y, en definitiva, en que todos “democráticamente” nos vigilemos a todos.

Propuesta: !!Eso no puede ser!! No es racional. Hay que aprender a vivir de otro modo; con menos propiedades que vigilar seremos menos vigiladores, y a la par, menos vigilados. Para que no nos pase lo que al avaro, que no podía dormir por vigilar su vastísima hacienda, compartamos más. El avaro prefiere luchar contra el insomnio de mala manera antes que compartir. De este modo, su comportamiento se hace altamente irracional, a pesar de que presume de ser la medida de la racionalidad (pues cree ser mas racional porque ha atesorado mas, lo cual constituye su error de calculo mas grave y que por supuesto nunca estará dispuesto a reconocer, ya que entonces cuestionaría su propia identidad, porque el se identifica con lo que posee sin saber que eso que el dice poseer lo posee a el, es poseído).

EL COLOR DEL ROSTRO DEL OTRO

No resulta nada bello ver sufrir a los demás. Pero si es bello abrir los brazos y partir el pan. Me decía un pastor que todo pastor sabe que le quiere decir cada oveja con la mirada, pero para eso el pastor tiene que pasar la vida cuidando a dichas ovejas, pues un mero turista no sabe leer en la mirada de una oveja. Y otra pastora paupérrima allí presente, añadido que a ella las ovejas la quieren mucho, pero las personas no.

Propuesta: O descubrimos la faz del otro con entrañas de compasión, o esta civilización se acaba.

EXIGENCIA DE NECESIDAD VITAL

Llega un momento en que hay que organizarse o morir. Y dado que la auto-organización de los pobres es cosa de los pobres mismos, no queda sino compartir la miseria, elaborar en común el luto y / o organizar cooperativamente la producción, aun contando con el riesgo de que las cooperativas triunfantes reproduzcan, a la larga, el capitalismo de origen.

Propuesta: Avisados estamos. El cartero no llama dos veces. Quizá para mañana sea tarde…

EXIGENCIA DE CONVICCIÓN PROFUNDA

No vamos a descubrir ahora el huevo de Colon si decimos que el derecho de propiedad privada al uso, que es un “derecho de gozar, usar y abusar”, no es ni mas ni menos que una salvajada, pese a ser salvajada muy arraigada en el corazón de humanos con mentalidad de simios. Como nos recuerda Rousseau, mucha parte del mal que hay en el mundo entro cuando alguien cerco una propiedad y escribió con grandes caracteres sobre ella PROPIEDAD PRIVADA. Y claro, como la propiedad privada así entendida hizo tanto daño en el mundo, el comunismo fue al extremo opuesto, y no se le ocurrió más que prohibirla, y decretar el colectivismo. Pero, !ay!, los administradores del colectivo no administraron nada bien e hicieron mucho daño, siendo su error doble: prohibir la libertad individual, y pretender liberar al colectivo por medio de la dictadura. Como el colectivismo fracaso, vuelta a empezar por parte de los propietaristas, y esto no puede seguir siendo.

Propuesta: Las estructuras de pecado solo se vencen creando estructuras de justicia y paz, codo a codo con el otro, en lugar de explotarlo y oprimirlo, tratándole como semejante y no como instrumento. Así las cosas nuestra propuesta consiste en “ir hacia la propiedad personal (es decir, no individualista, sino relacional), hacia la copropiedad del trabajo por encima del capital, hacia la persona como centro de todos los procesos económicos y no solo hacia la rentabilidad” (Emmanuel Mounier).

En definitiva, el derecho sobre la propiedad privada es valido, pero pesa sobre el una grave hipoteca social, es decir, no nos pertenece si no lo usamos en orden al bien común. Desde esta visión, asumimos como ideal referencial ultimo el comunismo libertario en materia de economía, tan irrealizable como se quiera hoy, pero en modo alguno irracional y mucho menos imposible, dependiendo su posibilidad o viabilidad sobre todo de la voluntad activa del hombre nuevo al que estamos llamados.

ORGANIZAR LA PARTICIPACIÓN

Apuntemos sin prisa y sin pausa hacia la autogestión, ya que ella aspira y exige articular la participación, cuanta mas participación, mejor; considérese el sentimiento y la practica dinamizadora de los individuos y de los grupos, así como asumir los fallos del prójimo y tener paciencia con el, sin ignorar que la participación no se logra de la noche a la mañana, y de ahí su elevada exigencia pedagógica, pues esa articulación:

Es costosa en tiempo y energía, exige mayor desgaste de todos (pues mas sencillo resultaría que uno mandase y todos bajaran la cabeza al unísono).

Conlleva la dificultad de toda rotación laboral, ya que todos y cada uno asumen los trabajos comunes peores, además de los específicos. Pero resulta necesario por motivos educativos y solidarios.

Puede suponer perdida de eficiencia (mas productivo seria que cada cual hiciese siempre lo mismo para ir mas rápido) y retrasar la planificación elaborada en común, lo que la convierte en mas latosa. Requiere un cambio de actitudes y una preparación cooperativa especial. Este mundo no nos enseña para la corresponsabilidad, la cual no se escuda tras el colectivo cuando se produce un fallo individual, ni se apunta el éxito única y exclusivamente cuando dicho éxito corresponde al colectivo.

Puede interferir en las vidas privadas hasta degenerar en un “hipercolectivismo” sin ningún margen para diferenciar y dar relieve a cada individualidad.

Degenera frecuentemente en dos errores: o en la revancha final del capitalismo cuando se desarrolla en gran escala (pues entonces la producción termina claudicando ante el imperativo de la eficacia, y ya no se diferencia del modo de producción capitalista), o se enclaustra en un socialismo utópico de baja calidad, que renuncia a transformar el resto del mundo, al estilo de esas comunidades que de la marginalidad ñoña terminan haciendo centralidad.

No bastan buenas intenciones en un mundo de seres humanos que todavía no han sido formados ni dispuestos para tan alto menester.

Propuesta: Conocemos las dificultades del pasado; ahora solo nos queda asumir las del presente, sin nostalgias ni añoranzas, mirando adelante.

UNIR BUENA INTENCIÓN Y BUEN RESULTADO

Ante una tarea tan cualitativamente distinta e inusitada, tan diferenciada e inédita, hay que ir con pies de plomo, midiendo bien las cosas, pensándolas mucho. Pues esta en juego la dignidad de los pobres, el orgullo de su sabiduría, la diferencialidad de su opción. Hay que ir a ella con un corazón nuevo, cuyo ideal es:

Un tercio niño soñador y arriesgado, ingenuo;

Un tercio padre bueno y perdonador, prudente;

Un tercio adulto razonable y empresarial, astuto;

Y el 1% restante, tal vez el mas necesario, tejido con mimbres de alegría, esperanza y gracia.

La autogestión no esta hecha para lloriquear ni para limosnear, sino para trabajar cooperativa y solidariamente. Dejémonos de quejarnos por los baches de la carretera y caminemos hacia la meta. Se trata de aprender a ser generosos, que hay que serlo siempre, pero el mundo demanda de nosotros pericia. La ética de la intención no debe estar al margen de la ética del resultado. Muchas utopías bellísimas se han quemado por una mala contaduría de libros y eso es un delito de lesa humanidad. La conciencia no puede permitirse el lujo de suplir la ciencia, como tampoco la ciencia carecer de conciencia. La ética de la buena intención debe acompañarse, a ser posible, de un balance aceptable en la cuenta de resultados.

Carlos Díaz

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