Para que en Europa puedan consumirse alimentos baratos, muchas empresas recurren al trabajo infantil, la esclavitud, la explotación, el maltrato a los animales y la destrucción del medio ambiente. Con sus campañas publicitarias, compañías como Nestle ponen incluso en riesgo la vida de los lactantes. Sin embargo, existe una alternativa: el Comercio Justo.

cocoaNiños esclavos en las plantaciones de cacao.

La agrupación de derechos humanos Terre des Hommes informa que hasta la fecha unos 20.000 niños provenientes de Mali fueron secuestrados y llevados a las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. Estos niños son golpeados, maltratados y explotados. “Lo que ocurre allí se llama lisa y llanamente esclavitud”, dice Pierre Poupard, quien esta al frente de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) en Mali. “La mayoría ni siquiera sabe de donde proviene, menos que menos donde esta. Los que intentan escapar del horror corren peligro de ser azotados o incluso asesinados por sus dueños.” Entre 1441 y 1880, los distintos terratenientes coloniales europeos embarcaron como esclavos a 60 millones de africanos, muchos de ellos a través de Costa de Marfil. La ex colonia francesa se independizo en 1960. Sin embargo, con el trafico de niños se calcula que en África Occidental hay un total de 200.000 niños usados como mano de obra barata y se ha desarrollado una nueva forma de esclavitud. Por paradójico que suene, la culpa la tiene la riqueza del país: Costa de Marfil es el primer productor mundial de cacao.

Hambre de chocolate

Desde que Cristobal Colon descargo en 1502 un saco lleno de granos de cacao en la corte española, el chocolate se convirtió en el dulce mas popular de Europa. Casi la mitad de los dulces y las golosinas contienen chocolate. En Europa Central, cada año se consumen entre nueve y diez kilos de chocolate puro por cabeza. Esto equivale a casi dos barras de 100 gramos por semana por persona. Y eso sin contar las pastas untables y las bebidas hechas con cacao. El producto final se elabora en su mayor parte en los Estados Unidos y en Europa. Con 260.000 toneladas de cacao procesado, Alemania se ubica en tercer lugar, detras de Holanda y de EE.UU. En 1998 hubo una producción de mas de 700.000 toneladas de alimentos a base de chocolate, por un valor de casi 3.500 millones de euros. El ochenta por ciento del cacao que importa Alemania proviene del oeste de África. En el mundo se procesan casi tres millones de toneladas de cacao, de los cuales Costa de Marfil, Ghana, Camerún y Nigeria exportan mas de la mitad. Para explotar las tierras se traen trabajadores golondrina de los países limítrofes del norte. En Costa de Marfil trabajan alrededor de 2 millones de malienses. En el oeste de África hay alrededor de un millón doscientas mil familias de pequeños agricultores y un total de 11 millones de aparceros que viven de la producción de cacao. Sin embargo, el margen de ganancias para los pequeños agricultores es extremadamente pequeño. Por ejemplo, una productora mediana de cacao gana con su cosecha anual alrededor de 340 euros. La principal causa de ello son los bajos precios en el mercado mundial: en los últimos veinte años fluctuaron entre los 870 y los 4.000 euros por tonelada, con una fuerte tendencia a la baja. Esto obliga a los agricultores a reducir al mínimo sus costos de producción, para lo cual los niños esclavos, que no cuestan mas que un plato de polenta diario, vienen como anillo al dedo.

Las empresas alimenticias hacen bajar los precios

Los precios bajos van a parar a la cuenta de un puñado de empresas alimenticias, europeas y norteamericanas, que transforman el cacao en chocolate. “La producción mundial de cacao esta en manos de unas pocas firmas que poseen una red mundial de establecimientos agrícolas, plantaciones, fabricas y organizaciones comerciales. Esas compañías están en condiciones de imponer su voluntad a la totalidad del sector.” Estas empresas dominantes a las que Riess se refiere son marcas muy conocidas (ordenadas según sus cifras de venta en el rubro golosinas): Nestle (Suiza), con sus marcas After Eight, Baci, KitKat, Lion, Nesquik, Nuts, Smarties, etc. Mars (EE.UU.), con Balisto, Banjo, Bounty, M&M, Mars, Milky Way, Snickers, Twix, etc. Philip Morris/Kraft Jacobs Suchard (EE.UU.), con Bensdorp, Daim, Finessa, Kaba, Milka, Mirabell Mozart-kugeln, Suchard, Toblerone, etc. Ferrero (Italia), con Duplo, Ferrero-Roche, Hanuta, productos “Kinder”, Mon Cherie, Nutella, etc. La situación empeora a causa de una reglamentación de la Unión Europea, que (otra vez, presionada por las empresas) ha permitido que desde marzo de 2000 el chocolate contenga una menor proporción de manteca de cacao, del orden de un 5% sobre el peso total. Nestle y compañía quieren sustituir la manteca de cacao por aceite de palma y otras grasas que serian mas baratas que el cacao. Pero para los países productores esta reglamentación representa una perdida anual de 580 millones de euros. Los principales afectados son los pequeños agricultores, que cubren casi el 85% del mercado: esta reglamentación los ha privado de su única fuente de ingresos.

Mercenarios contra los agricultores

Brasil es el cuarto productor mundial de cacao, después de Costa de Marfil, Ghana e Indonesia. La mayor parte de las extensas plantaciones de cacao de la zona pertenecen a grandes latifundistas millonarios, los fazendeiros. Muchos de ellos ni siquiera viven allí mismo, sino en Rio de Janeiro, Nueva York o París. En los campos de cacao trabajan mas de 150.000 personas, muchas de ellas contratadas en forma temporaria. El salario promedio ronda los 43 euros por mes. Y como con esa cantidad no se puede alimentar a una familia, es necesario que ayuden todos, incluso los niños y los ancianos, que por unos 30 euros hacen el trabajo, a veces hasta en la “estufa”, el horno de secado, moliendo granos de cacao y pulpa a 60 grados para que la pasta quede sin grumos. En los últimos años los agricultores han intentado ocupar tierras para trabajarlas ellos mismos. Pero los latifundistas los expulsan, ayudados por la policía y por sus propios mercenarios, los pistoleiros. Desde 1986 ya hubo 120 personas asesinadas o heridas. Las plantas de cacao, desarrolladas en extensos monocultivos, son especialmente propensas a las plagas. Para combatirlas se utilizan grandes cantidades de insecticidas altamente tóxicos, que pueden provocar cáncer, enfermedades cutáneas, esterilidad y trastornos en los sistemas nervioso, respiratorio e inmunologico. La mayoría de los campesinos que utilizan los rociadores son analfabetos y no entienden las instrucciones de uso de esos productos agroquimicos. Según Gerhard Riess, experto en alimentos, las compañías fabricantes (entre ellas BASF, Bayer, Hoechst, Shell y Monsanto) no toman suficientes medidas para prevenir los graves daños de salud que ocasionan sus productos.

Bananas venenosas

Existe otro alimento afectado por un problema similar: la banana. En enero de 2001, el periódico berlines die tageszeitung publico el caso de Lucas Barahona, un trabajador bananero de Nicaragua: “Los médicos me dijeron que me fuera a mi casa a esperar la muerte. La mía, la de mis hijos, la de toda mi familia.” Barahona, de 44 años de edad, tiene cáncer de huesos. Su hijita de 10 años es tan menuda que parece que tuviera cuatro. Y su hijito de cuatro todavía parece un bebe. Ni siquiera puede pararse solo. Ellos son parte de las 22.000 victimas nicaraguenses del Nemagon, un producto fabricado en los Estados Unidos y utilizado por lo menos hasta fines de los años setenta para evitar que las bananas se agusanaran. El producto se utilizo sin tomar suficientes medidas de precaución e incluso fue aplicado desde aviones. En Olanchito, una ciudad de provincia en el norte de Honduras, el medico Ornar Gonzalez dio la voz de alerta en febrero de 1998: en su hospital, casi el 1% de los ni�os nacía sin cerebro. Gonzalez atribuyo esto al uso de Nemagon. Nemagon es la marca comercial del dibromocloropropano (DBCP), un producto agroquimico catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como de alta toxicidad. En los años cincuenta, las compañias Dow Chemical y Shell Oil lanzaron al mercado el DBCP como un económico pesticida. Los experimentos con animales realizados por ellas mismas determinaron ya en 1958 que pequeñas dosis de DBCP causaban esterilidad, atrofia testicular y lesiones mayores en pulmones, higado y riñones. Sin embargo, ambas compañias ocultaron en un principio estos resultados, minimizandolos al presentarlos ante las autoridades norteamericanas como “no trasladables a los seres humanos”. En 1977 se prohibió el DBCP en los Estados Unidos. Sin embargo, las empresas bananeras norteamericanas habrian seguido usandolo en Latinoamerica durante varios años mas. En 1998, en Honduras se descubrieron depósitos subterráneos con barriles de DBCP pertenecientes a la compañia Standard Fruti (Dole). Alrededor de 25.000 ex trabajadores bananeros de Latinoamerica y Asia iniciaron demandas de indemnización contra las transnacionales Chiquita, Dole y Del Monte, y también contra Shell y Dow Chemical. Chiquita, por ejemplo, se negó a pagar un resarcimiento a los trabajadores afectados, mientras que las compañías fabricantes del producto buscaron lograr acuerdos extrajudiciales, reacción que los demandantes interpretan como una confesión de culpa.

agrotoxicos1Los plaguicidas causan dos millones de muertos

La Organizacion Mundial de la Salud (OMS) estima que son mas de dos millones las personas que mueren cada año a causa de los pesticidas. Según la Coordinación contra los Peligros de Bayer, en la isla filipina de Mindanao los bananales se rocían entre dos y tres veces al mes desde el aire con Nemacur, un pesticida desarrollado por dicho laboratorio alemán. Este principio activo también esta catalogado por la OMS como “sumamente peligroso” (tipo 1a) Los habitantes de los alrededores no quedan a salvo del veneno ni siquiera dentro de sus chozas. La exposición prolongada puede causar fiebre, irritación en los ojos, nauseas, sensación de mareo, diarrea crónica, erupciones cutáneas, asma e incluso cáncer. “Los niños que han estado jugando en la calle regresan a sus casas tosiendo y quejandose de que les duelen los ojos”, relata Alona Tabarlong, del pueblo de Kamukhaan, donde este pesticida de Bayer se aplica en los bananales de Del Monte y de Chiquita. En Kamukhaan los bebes suelen nacer enfermos o con malformaciones. Muchos padecen graves afecciones cutáneas de origen congénito. Es común que los lactantes mueran en el momento del parto o poco después.

En un informe reciente, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU denuncia las graves enfermedades que provocan los pesticidas de Bayer en Mindanao. Allí se menciona, ademas del Nemacur, otro producto de Bayer: Baycor. El informe habla de una “situación alarmante que involucra el trafico ilegal de pesticidas” y de “daños a la vida y a la salud generados por el uso indebido de estos productos en algunos países en vías de desarrollo”. Señala también que en Camboya, por ejemplo, circulan mas de cincuenta tipos de plaguicidas peligrosos. “Uno de ellos, el Folidol, es un producto sumamente peligroso fabricado por Bayer AG.”17 En las distintas paginas web de Bayer se siguen ofreciendo tanto el Folidol como el Nemacur y el Baycor.

La banana: un símbolo político

Cada año se exportan mas de once millones de toneladas de bananas, en su mayor parte a los Estados Unidos y a Europa. Los países de la UE otorgan al Tercer Mundo ciertos beneficios arancelarios que, sin embargo, deberán eliminarse (tras una disputa de nueve años con los Estados Unidos y ante la amenaza de sanciones comerciales): compañías norteamericanas como Chiquita se sentían perjudicadas, y ahora quieren volver a exportar mas bananas a Europa. Las organizaciones gremiales temen que los precios “sigan en caída libre”, lo cual empeoraría aun mas la situación social de los trabajadores bananeros. Hace mucho tiempo que el fruto sin carozo ocupa el centro de los intereses políticos. Fue el canciller alemán Konrad Adenauer quien, poco después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial, sentó las bases para su difusión en Europa Central quitando a las importaciones de bananas las restricciones arancelarias. A partir de entonces, el símbolo de crecimiento económico pasa a ser: a cada ciudadano su banana.

clip_image020Explotación de las “repúblicas bananeras”

Pero lo que para unos significa progreso y bienestar económico, para otros es lisa y llanamente una explotación neocolonial. Las estructuras del mercado mundial, que condenan a los trabajadores bananeros a condiciones de trabajo infrahumanas y una paga injusta, contribuyeron a perjudicar la reputación que tiene la fruta amarilla: “Las técnicas actuales de producción impulsan a las transnacionales a una perpetua consecución de nuevas tierras (y menores costos laborales), dejando atrás ecosistemas devastados y vidas destruidas”, critica la Unión Internacional de los Trabajadores de la Alimentación. Las tres grandes empresas fruticolas, Chiquita (United Brands), Dole (Standard Fruit) y Del Monte, controlan el comercio de bananas desde hace alrededor de cien años. Ellas producen, compran y distribuyen entre el 65 y el 70% de las exportaciones en todo el mundo. La construcción de su posición hegemonica degrado a muchos países latinoamericanos hace ya varias décadas a la categoría de “repúblicas bananeras”, en las cuales las empresas con poderío económico a menudo tenían mas peso político que los representantes oficiales del pueblo. Estas empresas norteamericanas se apropiaron de grandes extensiones de tierra y se aseguraron el control sobre los medios de transporte y comunicación. Dentro de este contexto, sobornaron a funcionarios y derrocaron a los gobiernos latinoamericanos que, a través de reformas agrarias, intentaban asegurarle un ingreso mínimo a la población rural. Hasta el momento, las huelgas de los trabajadores fueron brutalmente reprimidas. En 1999 se produjeron despidos masivos en tres plantaciones pertenecientes a una subsidiaria guatemalteca de Del Monte; acto seguido, doscientos hombres armados hasta los dientes atacaron a la dirigencia gremial, que había organizado una protesta masiva contra los despidos. Presionada por la opinión publica, Del Monte se vio obligada a tomar distancia de los hechos de violencia. Desde entonces, los dirigentes sindicales estan apostando cada vez mas a informar a los consumidores: “Hoy en día, las campañas publicas tendientes a imponer normas laborales y ambientales mínimas en la industria bananera tienen mucho eco entre los consumidores y son cada vez mas eficaces.”

Naranjas amargas

Gracias a una de esas campañas, otro alimento paso a ocupar hace algunos años el centro de la atención publica: la naranja. Mas precisamente, el jugo de naranja. Los alemanes toman casi diez litros de jugo de naranja por año. Y en Austria el consumo per capita es de aproximadamente veinte litros. Mas del 90% del volumen consumido en Europa proviene de Brasil. Con alrededor de 650.000 toneladas anuales, la Unión Europea es el principal comprador del jugo concentrado brasileño, cuya producción total ronda el millón de toneladas. A todo esto, la Unión Europea tiene dificultades para hacer llegar a los consumidores su propio excedente de naranjas (que provienen en su mayor parte de España) La razón es muy simple: el jugo de naranja brasileño es mucho mas barato. El porque es evidente: mientras los europeos pagan alrededor de 1 euro por cada litro de jugo, los cosecheros brasileños reciben en promedio cuatrocientas veces menos: solo un cuarto de centavo. Un pequeño porcentaje se va en transporte y almacenaje; la parte del le�n se la llevan las grandes compañías, que producen y comercializan el jugo de fruta y tienen enormes margenes de ganancia. En Europa, siete de las diez compañias mas grandes son alemanas. Las marcas mas conocidas las producen la Eckes AG (Granini, Hohes C, Dr. Koch, Fruchttiger, entre otras), Procter & Gamble (P�nica) y Coca Cola (Minute Maid y Cappy). Una buena parte de las naranjas se cosecha al noroeste de San Pablo, la gran metropoli industrial de Brasil. Allí, el inmigrante aleman Cari Fischer comenzó a industrializar el cultivo a mediados de los años sesenta. Al día de hoy, cinco familias ejercen su dominio sobre mas de 150 millones de naranjos y alrededor de 70.000 cosecheros.

La cosecha se controla con tecnología ultramoderna: un simple clic en el mouse, y en las pantallas de las computadoras de la planta procesadora aparecen todas las hileras de arboles que ya están listos para la recolección en un radio de cincuenta kilómetros. Desde allí se indica cada día a los cosecheros donde tienen que trabajar. Según Helmut Adam, de TransFair Austria, una organización que compra productos del Comercio Justo a los países del sur, el salario de estos trabajadores se encuentra alrededor de un tercio por debajo del mínimo necesario para la subsistencia. Y desde la reforma legal de 1995, los cosecheros, que ahora pasaron a tener el estatus de “empresarios independientes”, ni siquiera cuentan con un seguro social. Por cada cajón de naranjas, los asalariados reciben el equivalente a unos 0,15 euro. Si llegan al máximo rendimiento y llenan 80 cajones en un día, reciben un jornal inferior a los 12 euros. El monto necesario para cubrir sus necesidades básicas se asemeja al de Europa Occidental. La época de cosecha se extiende como máximo seis meses; durante lo que resta del año, los trabajadores carecen de ingresos, ya que prácticamente no existen otras fuentes laborales en la región.

niños-esclavos-cacao-443x300

Los bajos salarios conducen al trabajo infantil

Como casi ningún cosechero esta en condiciones de mantener a su familia, también hay muchos niños que trabajan en las plantaciones. Niños de entre diez y catorce años de edad tienen que cargar bolsas de naranjas de 25 kilos durante catorce horas al día. Según cálculos de la central obrera CUT, en 1994 el 15% de los cosecheros de naranja de San Pablo tengan menos de 14 años. En 1996, en la región de It�polis, uno de cada tres niños de origen pobre seguía trabajando de cosechero. Desde que las asociaciones de derechos humanos y los sindicatos denunciaron esta situación, la mayoría de las compañías occidentales que producen jugos de fruta prohibieron el trabajo infantil entre sus proveedores. La Asociación Brasileña de Exportadores de Cítricos (Abecitrus) también asumió en 1999 el compromiso de respetar en forma consecuente la prohibición de trabajo infantil y, al mismo tiempo, prometió generar proyectos de ayuda a los niños con fondos creados especialmente a tal fin. Daniela Kapellari, gerente de Ventas de Rauch, la marca de jugos de fruta líder en el mercado austriaco, declaro en una entrevista para el libro Prost Mahlzeit! Essen und Trinken mit gutem Gewissen (Buen provecho! Comer y beber con conciencia): “El trabajo infantil realmente era un tema hace cinco, seis años. Pero ahora estamos en condiciones de probar que ya no se contratan mas niños como cosecheros.” Algunas agrupaciones de derechos humanos consideran que esta afirmación es un poco aventurada. Aun cuando se esta comprobando en todas partes una disminución del trabajo infantil motivada por la presión de la opinión publica, cada tanto aparecen nuevos estudios e informes de testigos oculares, de acuerdo con los cuales todavía hay menores de 14 años deslomándose en los naranjales. Lo que pasa es que la prohibición de las empresas no soluciono el problema central: los salarios bajos. Y es probable que sigan sin solucionarlo si no existe presión por parte de los consumidores. Consultada sobre la posibilidad de importar jugo de naranja a través del Comercio Justo, la gerente de Ventas de Rauch dijo que no rechazaba ideas de ese tipo, pero que “en definitiva, los números tienen que cerrar.”

McDonald’s y los pecados de la carne

Una empresa que hace tiempo esta en la mira de muchas organizaciones de consumidores es la cadena de comida rápida McDonald’s. Cada cuatro horas se inaugura un nuevo McDonald’s en algún lugar del planeta. Las sucursales del imperio de la hamburguesa, unas 30.000, ya están diseminadas por 118 países. El 36% de los ingresos de la empresa proviene de Europa. La cadena de restaurantes mas grande del planeta es, al mismo tiempo, el principal comprador mundial de carne vacuna y, en los Estados Unidos, el primer comprador de carne en general. McDonald’s ya era criticada en los años ochenta porque la mayor parte de la carne que iba a parar al estomago de los estadounidenses en forma de rodaja, entre dos rebanadas de pan blanco provenía de Sudamérica. Enormes superficies de selvas tropicales sucumbieron allí ante la necesidad de obtener tierras de pastoreo para el ganado de esta multinacional norteamericana.

En 1997, durante un sonado juicio de la multinacional contra dos de sus críticos en Londres, trascendió que a lo largo de esa década McDonald’s había seguido exportando carne vacuna brasileña hacia Suiza y Gran Bretaña. Los testigos confirmaron ante el tribunal que estancias brasileñas y costarricenses continuaban proveyendo carne vacuna a la empresa norteamericana. Según sus declaraciones, las estancias estaban ubicadas en terrenos pertenecientes a la selva, cuyo desmonte obligo a expulsar a parte de la población nativa.

En la actualidad, la carne que se sirve en las 5.200 sucursales europeas de la cadena proviene del ganado europeo. Mas de 30.000 toneladas anuales de carne vacuna pasan por la picadora solo para los McDonald’s alemanes. Esto equivale al 40% de la producción total de carne bovina en Baviera. Sin embargo, en la Unión Europea, alrededor de un tercio del forraje necesario para alimentar el ganado es importado. La mitad de esas importaciones procede de países del llamado Tercer Mundo. Allí se destinan enormes extensiones de terrenos a la siembra del forraje, terrenos que por lo general son los mas fértiles y favorecidos por el clima y que quedan de ese modo inutilizables para la producción local de alimentos.

Para obtener carne, en el mundo se destinan al engorde 1.300 millones de cabezas de ganado bovino. Aproximadamente la mitad de la cosecha mundial de cereales, es decir, 600 millones de toneladas anuales, se utiliza como forraje. En Brasil, la quinta parte de los terrenos cultivables ya esta ocupada con forrajes para los países de la UE. Al mismo tiempo, crece el hambre: las vacas de los ricos se comen el pan de los pobres. Los gases expelidos por los bovinos recalientan el planeta. Mas allá de lo dicho, el consumo masivo de carne también es cuestionable desde el punto de vista ecológico. La cría de bovinos, por caso, contribuye en gran medida al recalentamiento terrestre. Alrededor del 85% de los cambios climáticos originados por la agricultura son atribuibles a la producción de forrajes. La culpa es (fuera de broma) del gas metano que expele cada tanto el estomago de los rumiantes. “Por lo tanto y tal como concluye acertadamente una comisión de expertos del Parlamento alemán, una vaca promedio puede generar el mismo efecto invernadero que un automóvil promedio.”

mcdonalds

Animales torturados por la industria del fast-food

Las entidades protectoras de animales también critican los métodos utilizados por las empresas de fast-food. En los establecimientos industrializados, los animales viven en un espacio muy reducido y son tratados como maquinas. A los toros se los castra sin anestesia. Por lo general, no hay ventilación ni espacio para pastar. La alimentación se realiza sobre la base de pienso concentrado, el cual suele ser enriquecido con hormonas y antibióticos para que los animales crezcan y se desarrollen con mayor rapidez… y lleguen antes al matadero. Sin embargo, muchas de estas criaturas sobreengordadas mueren mientras son transportadas al matadero o incluso antes. Por esa razón, la organizacion People for the Ethical Treatment of Animais (PETA) recurrió a métodos drásticos para protestar contra las practicas aberrantes instrumentadas en los establecimientos proveedores de las cadenas de fast-food. Frente a los restaurantes de la cadena McDonald’s de 23 países, los activistas repartieron unas cajistas similares a las que la empresa prepara para los niños. Pero estas cajistas contenían fotos y muñequitos que imitaban a animales cruelmente sacrificados. La reacción no se hizo esperar: En agosto de 2000, McDonald’s anuncio que se ocuparía de implementar condiciones de producción menos crueles hacia los animales. En abril de 2001, Burger King, la segunda cadena norteamericana de fast-food, cedía también a la presión de la calle y prometió realizar mejoras. Eso si, entre efectuar esos anuncios y lograr un tratamiento mas ecológico o justo hacia los animales todavía hay un largo trecho.

La crisis de la vaca loca pone bajo presión a las empresas de hamburguesas

A todo esto, las hamburgueserías se encuentran bajo una inmensa presión, sobre todo desde que se desato la crisis de la vaca loca en Europa y desde que la fiebre aftosa se propago rápidamente a principios del año 2001. La encefalopatia espongiforme bovina (EEB) condujo a la matanza de millones de cabezas y a una crisis agrícola generalizada, primero en Gran Bretaña y a partir de la segunda mitad del año 2000 también en el continente europeo. Al día de hoy, el numero de muertos a causa de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob (a la cual se la relaciona con la EEB) ya asciende a unas cien personas. Esta coyuntura estuvo a punto de provocar el colapso del mercado de la carne bovina. Una de las empresas mas afectadas por la crisis fue el líder mundial, McDonald’s. A principios de 2001, la gerencia de la multinacional informo que sus ventas en Europa habían caído un diez por ciento en el trimestre anterior. La caída fue atribuida, por lo menos en parte, al miedo de los consumidores frente al mal de la vaca loca. En tan solo tres meses (desde enero hasta comienzos de abril) la cotización de las acciones de McDonald’s descendió bruscamente un 22 por ciento. Para colmo de males, el 13 de enero se notifico un presunto caso de EEB en la fabrica de carne italiana Cremonini, proveedora exclusiva de la empresa de las hamburguesas. “Las vacas locas… aniquilaran al BigMac?”, planteaba con preocupación una revista norteamericana a propósito de estas cuestiones. Los bovinos, que en realidad son herbívoros, fueron alimentados con harina de origen animal, y fue eso lo que llevo a la propagación de la epidemia en Europa. El crecimiento perverso de la cría industrializada no es nada mas ni nada menos que la consecuencia lógica de la filosofía de McDonald’s: una filosofía que busca aumentar las ganancias a cualquier precio. “El mal de la vaca loca se esta convirtiendo en la peste del comercio globalizado”, afirma James L. Watson, un profesor de Harvard que conoce a fondo el consorcio de las hamburguesas. Según el, McDonald’s y la EEB son engranajes de un mismo sistema. Dentro de ese sistema Watson incluye también a la tecnología genética. Desde 1996, los envios hechos por las empresas norteamericanas a Europa también contienen forrajes modificados genéticamente. En julio de 2000, la organización ecologista Greenpeace comprobó que McDonald’s alimentaba con soja transgenica a los pollos, a los mismos que luego vendía como McNuggets y hamburguesas McPollo. Fueron necesarias las protestas de los consumidores para que la empresa declarara que, a partir de abril de 2001, dejaría de utilizar productos modificados geneticamente.

meat

La tecnología genética: un arma maravillosa

Uno de los argumentos que se esgrimen recurrentemente para apoyar el uso de la tecnología genética en la agricultura es su posible utilización para combatir el hambre en el mundo. Según datos aportados por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), mas de 800 millones de personas, es decir, casi el 15 por ciento de la población mundial, están afectadas directamente por el hambre. Mientras tanto, la población mundial va creciendo año tras año: Se estima que para el año 2050 la cifra alcanzara los 10.000 millones. En la actualidad, somos poco mas de 6.000 millones. A través de la manipulación de la información genética de las plantas, las empresas agrícolas pretenden aumentar la producción de alimentos de tal manera que “nadie mas tenga que pasar hambre”. Así de sencillo. Gracias a la manipulación, las plantas podrían “aprender” a crecer rápidamente y en gran numero, incluso en condiciones adversas, y, ademas, se volverían inmunes a las plagas y las enfermedades. Demasiado bello para ser cierto. En realidad, el hambre en el mundo no se debe tanto a una producción agrícola insuficiente sino mas bien al reparto injusto de esas riquezas. Bastan como ejemplo los casos de explotación agrícola mencionados en este capitulo.

“Contratos esclavistas”

Para la naturalista india Vandana Shiva, la tecnología genética acentúa aun mas la explotación de los países pobres. Las empresas patentan las semillas que desarrollan, argumentando que tienen derecho a recibir una compensación por sus inversiones en investigación. De modo que si un agricultor utiliza porotos de soja de la firma Monsanto, no puede seguir cultivándolos como hizo desde siempre, sino que debe volver a comprar las semillas tras cada cosecha. “Es una suerte de contrato esclavizante, a los granjeros se les prohíbe reutilizar sus semillas, un derecho que les había pertenecido desde siempre”, dice la ganadora del Premio Nobel alternativo, y agrega: “El cultivo propio se considera delito. Las actividades normales del campo se califican como un delito por el cual uno puede ser perseguido, multado y encarcelado. De ese modo corremos peligro de caer en una nueva forma de colonialismo industrial en el que no solo los campesinos, sino también países enteros pierden sus derechos.” Por lo tanto, el interés principal de las multinacionales que disponen de tecnología agrícola es comercializar su producción agropecuaria. Quienes tienen una visión critica como Vandana Shiva temen que un puñado de empresas controle gran parte de las reservas alimentarias mundiales y llegue a tener un poder insospechado. A la cabeza de ese grupo se encuentra la compañía suiza Syngenta (la fusion de Novartis y AstraZeneca) Le siguen Monsanto (EE.UU.), Aventis (Francia), BASF (Alemania) y DuPont (EE.UU.).

La tecnologia “Terminator”: hasta la vista, granjero

Algunas de estas compañías acaban de desarrollar un nuevo método genético que torna innecesarios los contratos mordaza anteriormente mencionados: se trata de la tecnología “Terminator”. Este método permite desactivar la capacidad germinativa de todas las semillas producidas por una planta, obligando a los campesinos a realizar la compra año tras año. En enero de 2000, la compañía norteamericana Delta Pine and Land Seed Company, la mayor productora mundial de semillas de algodón, anuncio su primera aplicación comercial. Sobre todo en los países pobres, esto esta fuera del alcance de la gente. En la mayoría de las regiones hay variedades adaptadas localmente que se cultivan desde hace varias generaciones y que crecen incluso en condiciones climáticas adversas. Sin embargo, justamente en esos países existen muchos pedidos de patentamiento. La sospecha es inevitable: primero las empresas intentan acaparar el mercado con ofertas económicas o directamente regalando semillas, para que luego, tras haberse adaptado a los nuevos cultivos, los agricultores terminen dependiendo de otros obsequios.

nestle_gerber2Los pequeños regalos conservan la dependencia

La sospecha no es infundada, tal como demuestra otro ejemplo extraído de la industria alimenticia. En los años setenta, Nestle y otras compañías del ramo se convirtieron en el blanco de las criticas lanzadas por las organizaciones de ayuda. A través de campañas publicitarias millonarias, inducían a las madres jóvenes a que alimentaran a sus bebes con productos artificiales. Para ello utilizaron recursos perversos: tras señalar las aparentes desventajas de la leche materna, las empresas donaron leche en polvo a maternidades, mujeres embarazadas y madres. En general, las consecuencias fueron nefastas, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Las mujeres aceptaban agradecidas los regalos de sus benefactores occidentales y dejaban de darles el pecho a sus hijos. A pesar de que en los lugares sin acceso al agua potable la alimentación con leche en polvo es peligrosisima para los lactantes, las compañías insistieron en que la leche en polvo era mas sana que la leche materna. Cuando se acabaron los regalos generosos, muchas madres ya se habían quedado sin leche en los pechos, de modo que dependían por completo de la alimentación artificial. Solo que ahora debían pagarla muy cara. En marzo de 1981, la Organización Mundial de la Salud promulgo un código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. Este documento impuso restricciones a la publicidad de alimentos para bebes y prohibido terminantemente que se distribuyeran en forma gratuita o mas barata. En 1982, Nestle�publico directivas de marketing propias, basadas aparentemente en el código internacional de la OMS, pero consideradas absolutamente insuficientes por UNICEF y otras organizaciones. Solo tras la presión intensa y los boicots llevados a cabo en numerosos países con la consigna “Nestle mata a los bebes”, la empresa decidió suscribir en 1984 el código de la OMS.

Las empresas violan el codigo

Se suponía que con esa firma todo estaría en orden. Se suponía. Porque las empresas siempre encuentran la forma de burlar las prohibiciones. La pagina web de la International Baby Food Action Network (IBFAN) registra numerosos casos en que se transgreden las restricciones publicitarias de la OMS. Ademas de Nestle  (lista de productos en la ficha correspondiente), también reciben criticas Hipp, Milupa, Danone, Abott, Humana, Heinz, Gerber (Novartis), Mead Johnson (Bristol-Myers Squibb), entre otros. En diciembre de 1999, un ex colaborador de Nestle en Pakistán acusaría la compañía de haber cometido graves violaciones al c�digo de la OMS y de haber sobornado sistemáticamente a funcionarios del área de salud paquistaní, a pesar de que en ese país mueren miles de niños a consecuencia de la alimentación con leche en polvo. “Para aumentar las ventas, sobornábamos a los pediatras y engatusábamos a las madres de los lactantes”, le confía el arrepentido a la revista alemana Stern. Un informe televisivo sobre este escándalo había sido anunciado por la emisora alemana ZDF, pero fue retirado de un dia para el otro tras una intervención de la compañía suiza. Según UNICEF, el 84 por ciento de los bebes en Paquistan se alimentaba por entonces con productos sustitutos de la leche materna. Un negocio muy lucrativo, teniendo en cuenta sus 130 millones de habitantes. Nestle informa tanto en Internet como en los envases de sus productos que la leche materna “es el mejor alimento para su bebe y el mas sano”, pero el problema es que de cada cuatro mujeres paquistaníes solo una sabe leer y escribir.  A raíz de sus constantes violaciones al código de la OMS, las empresas de alimentos para bebes no solo están enfrentadas al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y a la IBFAN, sino también a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a la World Alliance for Breastfeeding Action (WABA) y a otros organismos.

El sida como recurso de marketing

Las empresas han iniciado ahora una nueva arremetida para acercar de todos modos sus productos a la mujer: Nestle y compañía sostienen que solo la distribución gratuita de alimentación para lactantes puede impedir el contagio del virus VIH a través de la leche materna. La propagación del virus ha tomado dimensiones de epidemia, sobre todo en África. Según datos aportados por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida, los países al sur del Sahara tienen, en promedio, un 9% de mujeres embarazadas infectadas con el VIH. A nivel mundial, ya han muerto de sida 3,8 millones de niños, y se calcula que 3,4 millones de ellos fueron contagiados por madres VIH positivas. Si a esas madres se les suministrase alimento para bebes, muchos de esos niños podrían sobrevivir, afirman las empresas alimenticias. El prestigioso periódico económico Wall Street Journal incluso acusa a UNICEF de consentir “la muerte de millones de niños” al negarse a que las compañías distribuyan sus productos en forma gratuita. En principio, UNICEF no esta en contra de que se entreguen productos sustitutos de la leche a las madres VIH positivas. Lo que ocurre es que, en realidad, la proporción de contagios a través de la leche materna es relativamente baja (alrededor del 15 por ciento) Desde que estallo la epidemia del sida hace unos veinte años, un total de entre 1,1 y 1,7 millones de niños contrajeron el virus por esta vía, calcula UNICEF. La mayor parte de los contagios se producen ya en el seno materno, durante el embarazo. Ademas, el acceso al análisis de sida en África es un lujo que muy pocos pueden darse: solo el 5 por ciento de los infectados sabe que es VIH positivo.

genetic experiment

Un millon y medio de niños mueren a causa de la alimentacion artificial

De todos modos, si la leche en polvo se suministra a la buena de Dios, sin que las madres se hayan hecho el análisis de sida, es probable que haya que lamentar muchas mas victimas fatales que las que pueden producirse con el amamantamiento, dado que la lactancia materna ofrece un riesgo de contagio relativamente bajo. Según la OMS, mas de un millón y medio de niños mueren cada año precisamente por no haber sido amamantados. La principal causa de mortalidad son las infecciones diarreicas y otras enfermedades similares. Como el acceso al agua potable en las regiones subdesarrolladas constituye una excepción, la leche en polvo por lo general tiene que diluirse en aguas contaminadas con bacterias. De ahí que la leche de biberón sea la principal causa de contagio y muerte. “Un niño alimentado a mamadera tiene una probabilidad seis veces mayor de morir de diarrea que un niño amamantado naturalmente”, dice Urban Jonsson, director regional de UNICEF para el Este y el Sur de África. “Nestle lo sabe y, sin embargo, sigue publicitando sus sustitutos de la leche materna.” Por esa razón, UNICEF exige que la alimentacion artificial se entregue bajo ciertos requisitos: únicamente a madres infectadas y solo bajo estrictas condiciones de higiene. Básicamente, lo que busca este organismo es que exista un mayor acceso al test de VIH y a los medicamentos para el sida. Ademas, la directora de UNICEF, Carol Bellamy, se puso en contacto con las empresas alimenticias para poder ofrecer en los casos probados de VIH positivo leche en polvo como sustituto de la leche materna. Pero las conversaciones fracasaron, según UNICEF por las constantes violaciones al código de la OMS y porque los fabricantes querían manipular nuevamente las donaciones con fines publicitarios, con lo cual se corría el riesgo de que también comenzaran a usar leche en polvo las madres sanas. Porque si estos productos penetran en el inconsciente de las masas como panacea para evitar el sida infantil, las compañías podrán obtener ping�es ganancias, incluso en los países mas pobres. La presencia internacional de Nestle, junto con la de Coca Cola, ya es temible: quien haya estado en África habrá podido observar que en muchos países los negocios están abarrotados de productos importados Nestle, cuya gran popularidad evidentemente esta ligada a su imagen “moderna”. Mientras tanto, la población rural, que carece de oportunidades para promocionar sus productos, suele tener grandes dificultades a la hora de vender la propia cosecha.

Explotacion en Europa

En Europa Occidental, la industria alimentaria globalizada también es responsable de graves violaciones a los derechos humanos y laborales. La compañía alemana Aldi, la cadena comercial austriaca Billa (perteneciente al grupo Rewe), ademas de McDonald’s, Unilever y otras empresas, están acusadas de ofrecer condiciones laborales precarias y salarios bajos y de avasallar los derechos gremiales. En el año 2000, los sindicatos franceses organizaron un levantamiento contra la empresa Aldi, que hacia trabajar a sus empleados hasta 60 horas sin pagarles las horas extras. Walter Sauer, de la central sindical austriaca OGB, afirma que la compañía Billa, la cual tras la caída de la Cortina de Hierro estableció varias sucursales en Europa del Este, impide de modo muy sutil la organización gremial de sus empleados.

Ayudantes de cosecha extranjeros como maquinas de bajo costo

Los mas afectados por el abuso y la explotación son los inmigrantes que llegan a Europa y los trabajadores golondrina. Por ejemplo, los ayudantes de cosecha extranjeros que trabajan en Alemania, Austria y Suiza a cambio de salarios miseros. En Austria, esos hombres, degradados al rango de maquinas cosechadoras, ni siquiera tienen derecho a una jubilación o a un seguro social. Cuando la temporada llega a su fin, corren el riesgo de ser deportados.

Pogrom contra los africanos del norte

Pero en el sur de España la situación es peor aun. En febrero de 2000, una pequeña ciudad andaluza a orillas del Mediterráneo, en la provincia de Almeria, se hizo tristemente celebre: durante varios días, numerosos habitantes de El Ejido salieron a la calle a perseguir ayudantes de cosecha marroquíes con bates de béisbol y destruyeron sus precarias viviendas junto con los pocos bienes que poseían los africanos. El 5 de febrero, un marroquí con trastornos mentales había asesinado a una española de 26 años. Ese hecho fue la mecha que encendió la locura colectiva. Una multitud azuzada por consignas racistas se movilizo en toda la región clamando por una venganza mortal. Los locales pertenecientes a marroquíes y a agrupaciones de derechos humanos fueron destruidos; las personas de tez oscura fueron amenazadas. La policía permaneció inmóvil, observando los actos vandalicos sin intervenir. Algunas pandillas de jóvenes marcharon con bates de béisbol y barras de hierro hacia el barrio de los inmigrantes, destruyendo negocios y mezquitas y atacando a todo africano que caía en sus garras. Acompañada por gritos de jubilo de la muchedumbre, la turba racista incendio las barracas de los inmigrantes, hechas de madera, piedra y toldos, y persiguió hombres, mujeres y niños hasta los invernaderos, en los cuales miles de ellos habían buscado refugio. Entretanto, un comando de trescientos policías reprimía una manifestación pacifica de algunos cientos de marroquíes que convocaban con los brazos en alto a un cese de la violencia. Sacudidas por los informes de la prensa internacional, las autoridades intervinieron con decisión, aunque para ello debieron pasar tres días. Mas de sesenta personas resultaron heridas. Que no haya habido muertos es, según opinan testigos oculares, algo rayano en el milagro. La provincia de Almeria se especializa en el cultivo intensivo de frutas y hortalizas. Los invernaderos ocupan aquí una superficie de 30.000 hectáreas. Miles de pequeñas empresas familiares emplean (generalmente en forma ilegal) a miles de extranjeros, en su mayoría marroquíes. Las estimaciones oficiales hablan de entre 15.000 y 25.000 “ilegales”, que, al no tener permiso de residencia ni contrato laboral, están absolutamente librados al arbitrio de sus empleadores. Las autoridades lo saben, pero se quedan mirando sin hacer nada, porque sin los trabajadores extranjeros la abundante cosecha probablemente se echaría a perder. Y, al fin y al cabo, de esa cosecha depende el bienestar de toda la región. Desde que Juan Enciso es el alcalde de El Ejido, las intimidaciones a los inmigrantes están a la orden del día. Ya en 1998, extremistas de derecha habían ejecutado cruelmente a un agricultor y quemado vivos a otros dos marroquíes. Estos ataques y otros similares jamas fueron esclarecidos. Muchos sospechan que detrás de todo esto hay mercenarios de los empresarios agrícolas, que buscan amedrentar a los trabajadores. El alcalde Enciso proviene de una familia que administra la Agroejido, una de las principales compañías del sector.

Las empresas de Europa Central se quedan con las ganancias

El ochenta por ciento de las hortalizas que se exportan desde España proviene de la provincia de Almeria. En sus 32.000 invernaderos, la región produce anualmente alrededor de 2,8 millones de toneladas de frutas y verduras, que en su mayor parte se exportan a Alemania. Los aromáticos tomates de la provincia de Almeria” están allí a solo 1,45 euro. Por sembrar y cosechar estos productos, un trabajador marroquí recibe apenas 20 euros al día, mientras que un español gana por lo menos el doble. Para ello, tiene que deslomarse en su trabajo, soportando el abrasador calor andaluz bajo la cobertura plástica de los invernaderos, donde la temperatura suele superar los 50 grados. Ademas, esta expuesto a las emanaciones que se desprenden de los fertilizantes y los pesticidas, cuyo uso es imprescindible en la agricultura intensiva. Un estudio especial realizado en 1996 investigo 506 casos graves de intoxicación con esos pesticidas, de los cuales un 5% derivo en la muerte de los pacientes.

Pero entonces, que se puede comer?

Desde este punto de vista, no podríamos comer nada mas, no es así. Porque en ningún otro rubro existen tantas alternativas como en el sector alimenticio. Sobre todo desde la crisis de la vaca loca, parece haber comenzado un cambio de mentalidad que ya se refleja en las góndolas de los supermercados en forma lenta pero ininterrumpida. En este contexto, el mercado mas importante del futuro es la agricultura orgánica. La resolución N� 2092/9163 de la UE determina claramente que es lo que debe contener un producto con la etiqueta “Bio”. Esto incluye disposiciones muy precisas sobre el cultivo orgánico de las materias primas, el trato digno a los animales y el procesamiento ecológico. La utilización de tecnología genética y de aditivos nocivos para la salud esta prohibida. Las tiendas naturistas no siempre están a la vuelta de la esquina y, ademas, suelen ser relativamente caras. Pero cada vez hay mas supermercados que ofrecen productos orgánicos. Vale la pena averiguar. El hecho de que un producto lleve el rotulo “Bio” no es sinónimo de que haya sido fabricado en forma socialmente aceptable. En los cultivos orgánicos alemanes, por ejemplo, es posible encontrar ayudantes de cosecha polacos que trabajan sin seguro social y por 3 euros la hora. Pero, en la mayoría de los casos, con sus estructuras mas pequeñas y dise�adas a largo plazo, la agricultura ecológica al menos crea puestos de trabajo de mejor calidad que los de la producción industrial. Ademas, numerosos establecimientos se han impuesto a si mismos estándares sociales elevados, y los hacen controlar porque saben que sus clientes son sumamente exigentes en cuanto a las condiciones de producción. Generalmente conviene privilegiar los productos de la región por sobre aquellos que tuvieron que ser transportados durante largos trayectos. Desde el punto de vista europeo, por ejemplo, la fruta de Europa Central no s�oo causa menos daños ambientales que la sudamericana (debido a que el transporte requiere trayectos mas cortos); por lo general, tampoco fue recolectada por niños explotados en las plantaciones casi hasta la muerte.

Comercio Justo

Sin embargo, a causa de las condiciones climáticas, muchos productos alimenticios como el café, el te, el cacao y las frutas tropicales no pueden cultivarse en Europa. Por eso existen organizaciones comerciales como TransFair y Max Havelaar, que no solo garantizan salarios y condiciones de trabajo decentes, sino también un cultivo y un procesamiento ecológicos. Comprando sus productos, uno asegura la creación de estructuras sustentables y, con ello, la supervivencia de muchos pequeños agricultores. Estos productos están identificados con logos especiales del Comercio Justo y no solo se ofrecen en las denominadas “tiendas globales”, sino también, cada vez mas, en los supermercados, la demanda, la averiguación y la presión de los consumidores obligan incluso a las grandes empresas a recurrir al Comercio Justo.

K. Werner, H. Weiss

Anuncios