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Vivisección o Ciencia

Así presenta Pietro Croce en 1981 el libro de su autoría, denunciando la experimentación animal como un modelo erróneo que mata y enferma a los humanos, cuesta miles de millones de dólares, tortura y sacrifica millones de animales por año, destruye el medio ambiente a través de la diseminación de tóxicos contaminantes supuestamente seguros e incrementa el desarrollo bioquímico nuclear al servicio de la guerra. El doctor Croce es parte de un creciente número de investigadores, médicos, científicos y abogados que trabajan desde hace tiempo demostrando, con evidencia considerable, el daño que en la salud humana produce este modelo de experimentación desarrollado en el s. XIX por Claude Bernard, quien quería convertir a la fisiología en una ciencia tan exacta como la física. Pero la maravillosa igualdad que hay entre humanos y animales, es tan maravillosa como sus diferencias, por lo que la vivisección, según puntualiza Werner Hartinger, cirujano de la League of German Doctors Against Vivisection, resulta inservible y constituye un impedimento para el progreso científico.

¿Por qué falla la experimentación en animales? Tres son las razones básicas:

  1. Los animales son genética, histológica, anatómica, inmunológica, fisiológica, sexual y socialmente distintos al ser humano.
  2. La enfermedad humana, estudiada en un organismo disímil, es inducida en animales aparentemente sanos por medios artificiales o violentos.
  3. Un animal encerrado en un laboratorio es un ser atormentado. Cualquier prueba que sobre él se haga contendrá en su resultado, aunque ocultas, las huellas de su sufrimiento.

monitoexpe1º Los animales son genética, histológica, anatómica, inmunológica, fisiológica, sexual y socialmente distintos al ser humano.

Experimentar en animales lleva a obtener diferentes resultados no sólo en relación al humano, sino de acuerdo a la especie animal en la que se experimente.

La morfina que pone a dormir a un humano es la misma que excita frenéticamente a un gato.

La digitalis, tan ampliamente usada hoy para tratar la falla cardíaca, fue durante mucho tiempo desechada por elevar peligrosamente, en los perros, la presión sanguínea. La penicilina, descubierta con un microscopio, mata a los cobayos. La sacarina no era cancerígena hasta que se encontró que sí lo era en los ratones, ¡pero sólo en los machos !

El pediatra Arie Brecher, en una conferencia dada en el Congreso Internacional de Doctores Contra la Vivisección, Italia, 8 de noviembre de 1989 [Reporte Nº 8 de la International Foundation, Hans Ruesch’s CIVIS, Invierno 1989-90], dijo: “Los animales son completamente diferentes de los seres humanos y ninguna especie animal puede servir como modelo experimental para el hombre. Cada animal posee un código genético propio, que es un dato fijo y particularmente único en cada especie. Por esta razón, un método que se base en la similitud entre las especies, mientras existan diferentes códigos genéticos, sólo puede conducir a la ciencia médica a un error.”

vivisectionCómo funciona el método de testeo de medicamentos:
Una vez que los investigadores teorizaron acerca de la utilidad de una sustancia, se la administran a los animales para saber si funciona o no en ellos. Los resultados positivos -aunque no significan nada- son ampliamente reportados a la prensa. Sin embargo, el efecto que producirá en los humanos recién podrá conocerse con las primeras pruebas clínicas. La no adopción de métodos más seguros, eficaces y científicos conduce a que los verdaderos experimentadores sean las primeras, segundas y terceras generaciones de humanos que los usan.

La iatrogenia medicamentosa demuestra hasta qué punto el verdadero experimentador es el humano.

Extrapolar el resultado obtenido con animales en el laboratorio conduce a resultados erróneos, confusos y peligrosos. Las diferencias entre un ratón, un cerdo, un gato y un humano no son sólo anatómicas. Hay importantes diferencias fisiológicas, inmunológicas, genéticas, psicológicas. Todas tienen un gran impacto en la absorción, metabolización y eliminación de las drogas. En general, los animales eliminan los químicos mucho más rápidamente que los humanos, debido a un metabolismo mucho más rápido. La vida media de la cafeína en un ratón es de 40 minutos, y de 4 horas en un humano. El fenobarbital tiene una vida media de 3 horas en el ratón y de 50 a 150 minutos en el humano.

La droga actúa en organismos muy diferentes. Tomemos el caso de uno de los animales más usados en el laborotario: la rata. No tiene vesícula biliar. Muchas drogas se excretan vía bilis, por lo que esto afecta la eliminación. Su piel tiene una capacidad de absorción diferente a la de los humanos. Siempre respira por la nariz. No vomita. Es de hábitos nocturnos.

Las enzimas hepáticas implicadas en la eliminación de muchas drogas, las P-450, son más activas en los animales no humanos.

Más aún: hay diferencias entre cepas de una misma especie y entre diferentes individuos.
“…la multitud de factores que afectan la medición explica por qué el valor de la prueba LD50 para la misma sustancia, varía de laboratorio en laboratorio…” [Dr.Andrew Rowan, decano de Tufts School of Veterinary Medicine in Boston, USA]. Tampoco los hombres reaccionan a las drogas igual que las mujeres. Hormonas, peso y metabolismo estarían entre las causas, aunque aún no se sabe exactamente cuáles son éstas. Marietta Anthony, del Instituto Nacional de Salud, dijo que : “…estamos documentando que hombres y mujeres responden distintamente a las drogas y, a veces, con serias consecuencias, incluyendo la muerte” [The Age 7/6/99]

Las drogas actúan además a un micronivel. Aún con alta tecnología de diagnóstico no se pueden ver las alteraciones moleculares hasta que la droga ya dañó al organismo.

Además, los animales no pueden comunicar verbalmente sus molestias o dolores. Por ello cantidad de problemas ni siquiera se llegan a sospechar hasta que las drogas son probadas finalmente en los humanos.

drug-prices1El costo humano
A principios del s. XX, algunos cirujanos notaron ya una extraña forma de cáncer pulmonar en los fumadores. Estudios posteriores sobre la población humana llevaron a que para 1950 se supiera claramente que el cigarrillo causa cáncer de pulmón en los humanos. Pero ninguna acción se emprendió porque los investigadores no lograron reproducir tumores pulmonares a través de la inhalación de tabaco por parte de cobayas, ratas, ratones, pollos y otros animales. Las compañías tabacaleras continuaron sus ventas durante mucho tiempo sin cuestionamientos hasta que se les pidió que tuvieran la gentileza de incluir la banda de advertencia. Una que pronto deberá decir: El cigarrillo mata.

De la misma manera, a principios de la década del 40, la investigación clínica en humanos había indicado al amianto como causa de cáncer. “Entre 1930 y 1960, los industriales se afanan por impedir la difusión de los informes sobre el vínculo, el amianto, las enfermedades respiratorias y el cáncer con el propósito de evitar condenas. En efecto, ya desde 1932, obreros estadounidenses habían entablado una acción judicial contra la firma Johns Mansville, pero hubo que esperar hasta 1962 para que los epidemiólogos establecieran por fin de manera definitiva lo que los empresarios sabían desde hacia mucho tiempo: el amianto es cancerígeno” [Le Monde Diplomatic / Junio 2000]

De acuerdo a la General Accouting Office, más de la mitad de los medicamentos aprobados por la F.D.A. (Food and Drug Administration, EE.UU.] entre 1976 y 1985 causaron serios efectos colaterales por lo que los mismos debieron ser rotulados con nuevas y más severas advertencias o directamente removidos.

De acuerdo a un informe publicado en 1999 por la Asociación Médica Americana, más de 100 000 americanos mueren cada año por medicamentos prescriptos o no y unos 2.100.000 son seriamente dañados. Esto no incluye las prescripciones erróneas o el uso abusivo de la droga. Estas reacciones contabilizan la 6ª causa de muerte en EE.UU., después de las enfermedades del corazón, cáncer, enfermedad pulmonar, apoplejía y accidentes. Investigadores de la Universidad de Toronto estiman que un promedio de 106.000 muertes ocurren anualmente en los hospitales debido a las reacciones adversas a las drogas (CNN vía Internet)

Un caso célebre: la Thalidomide.
Bajo el nombre de Contergan apareció en Alemania después de tres años de intensas pruebas. Inmediatamente se reportaron casos de neuritis periférica. ‘Completamente seguro para embarazadas y madres amamantando’ -como rezaba el prospecto-, este tranquilizante suave causó el nacimiento de 10.000 a 12.000 bebés con muy graves deformaciones. Muchos murieron antes del primer año. Mientras circulaban graves sospechas sobre la thalidomide y el médico australiano William McBride alertaba sobre sus efectos teratogénicos, Chemie Grünenthal, la compañía alemana que la producía, negó tales efectos por años en que la droga siguió vendiéndose en unos 46 países. En 1968 comenzó en Alemania un largo juicio que duraría 2 años y casi 7 meses. Numerosos testigos -todos experimentadores-, afirmaron que nunca los resultados de experimentos con animales son válidos para los seres humanos. El premio Nobel Ernst Boris Chain, codescubridor de la penicilina, declaró el 2 de febrero de 1970 : “Ningún experimento en animales con un medicamento, incluso si es probado en varias especies animales, incluyendo primates, en todas las circunstancias concebibles, puede ofrecer ninguna garantía de que el medicamento probado de esta forma actuará de la misma manera en humanos : porque en muchos aspectos los seres humanos son diferentes de los animales” (Cf.. Robert Ryan, artículo proporcionado por el grupo antiviviseccionista Guardians). Grünenthal terminó haciendo arreglos extrajudiciales con las víctimas litigantes. La sentencia declaró inocente a los fabricantes del cargo de comercializar conscientemente un medicamento nocivo, debido a que estaban hechas las correspondientes pruebas con animales. Experimentación animal: una coartada médico-legal perfecta. La droga regresó en los noventa, en la versión de Celgene Corp., para tratar algunos síntomas de lepra. Se la emplearía también para síntomas de sida, lupus, y cáncer.

thalpic2El desastre de la talidomida, que causó más de 10.000 nacimientos de niños con graves defectos físicos, no es un caso aislado. Tomemos otros:

» Cloramfenicol. Un antibiótico, causó 42 casos reportados de muerte por anemia aplástica, solamente en el Primer Mundo. Con frecuencia se venden en las naciones del segundo y tercer mundo, medicamentos prohibidos en su país de origen. Los perros no tienen problemas con el cloramfenicol, pero a los gatos los mata. Las vacas lo toleran bien, pero los caballos para nada. Algunas personas son extremadamente susceptibles a sus efectos, por lo que tuvo que ser prohibido incluso en los animales usados para comida. La anemia aplásica que produce podría haber sido detectada perfectamente con testeo de células humanas in vitro. [Dr.Ray Greek, Sacred Cows and Golden Geese]La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) pidió en enero de 2002 que se deje de usar el cloranfenicol en animales (ganadería y acuicultura) por su carácter genotóxico, lo que significa que puede provocar daños genéticos y favorecer la aparición de cáncer.

» Suprofen, un antiartrítrico, fue retirado del mercado ante los casos de toxicidad renal. Se lo había considerado un medicamento de excelente seguridad, que no producía problemas cardíacos ni renales en ninguna especie.

» Novantrone (Mitoxantrone), para el tratamiento del cáncer, extensivamente probado en perros que no manifestaron la falla cardíaca que sí produjo en los humanos.

» Selacryn, un diurético, muy testeado en animales. Retirado del mercado en 1979 después de provocar 24 muertes por falla hepática.

» Duract, antiinflamatorio no esteroide (bromfenac sodium) causó hepatitis fulminante y falla hepática. Murieron 4 personas y ocho más necesitaron transplante de hígado.

» Carbenoxalone, supuestamente prevenía la formación de úlcera gástrica. Produjo retención líquida hasta llegar a la falla cardíaca. Fue muy probado en ratas, ratones, conejos y monos.

» Ibuprofenonaprofeno, y otros analgésicos antiinflamatorios no esteroides. Nuevos estudios daneses los señalan como causantes de una mayor tasa de abortos espontáneos y hoy ya no se recetan en mujeres embarazadas.

» Practolol: sus efectos adversos o han sido reproducidos en ninguna especie, excepto en la humana. [Teeling-Smith, G. A question of balance, the benefits and risks of pharmaceutical innovation. P29, publ. Office of Health Economics, 1980, cit. por R.Greek, Sacred Cows and Golden Gees]

» La llamada “píldora milagrosa para adelgazar” debió ser retirada del mercado en 1996 después de que 18 millones de recetas fueran extendidas en EE.UU, y esto solamente bajo las marcas comerciales Redux y Pondimin. La American Home Products Corporation –que también tuvo que indemnizar a miles de mujeres por el uso del contraceptivo subcutáneo Norplant-, aceptó, por acuerdos extrajudiciales, pagar 4.800 millones de dólares como indemnización a los 6 millones de consumidores afectados por sus graves efectos secundarios –fallos valvulares y otros problemas cardíacos.

» Metamizol. Se comercializó con 30 presentaciones y 17 marcas como ser: Conmel, Dalmasin, Magnol, Utidol, y en combinación con otros medicamentos: Buscapina, Colepren, Retodol, Busconet, Selpiran. Entre otros serios efectos adversos: agranulocitosis -desorden de la sangre que puede resultar fatal-, posibilidad de choque anafiláctico, alergias, porfiria hepática. Se usa para aliviar el dolor y bajar la fiebre.

» Aspartamo. Aprobado en 1974, es un edulcorante 200 veces más poderoso que el azúcar. En 1988, New ScientistConsumers International advertían que podía causar confusión mental, severa pérdida de la memoria, y contribuir al Alzheimer. Produce mareos, dolores de cabeza fuertes, alteración de la visión. En 1999, en una Conferencia mundial Ambiental sobre Aspartamo, se dijo que la EPA (Agencia de Protección Ambiental) de EE.UU. había informado de una epidemia de esclerosis múltiple y lupus sistémico de origen desconocido. Expertos señalaron que el metanol del aspartamo, al exceder los 30°C., se convierte en formaldehído y luego en ácido fórmico, causa de acidosis metabólica que puede parecer esclerosis múltiple.

» Astemizol (Hismanal). Se retiró del mercado en junio de 1999 por estar asociado a problemas cardíacos que pueden ocasionar la muerte. Es similar a la terfenadina, retirada en enero de 1997. En Argentina, el astemizol y la terfenadina fueron prohibidos por el ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) en agosto del 2003. [Clarín, 19 de agosto de 2003]

» Parstelin Es una combinación de tranylcypromine y trifluoperazina en dosis bajas. Se retiró en 1999 en el Reino Unido por el riesgo de producir crisis hipertensiva.

» Amineptina. Es un antidepresivo en venta desde 1978. Francia lo retiró en 1999 por casos de dependencia.

» Cerivastatina, ingrediente activo de Baycol (en EE.UU.) y de Lipobay (en Argentina), comercializados por Bayer para la reducción del colesterol y sacado del mercado en agosto de 2001 por sus efectos colaterales, entre ellos debilidad muscular, incluido un cuadro que puede causar la muerte por falla renal.

» Prozac, Zoloft, Paxil, Luvox, Celexa, Lexapro, Wellputrin, Effexor, Serzone y Remeron. Algunos de los antidepresivos que aumentan el riesgo de suicidio en niños y adolescentes que los consuman, y que llevó en el 2004 a que la FDA obligara a que lleven una etiqueta con fondo negro a manera de aviso.

» Vioxx. La estadounidense Merck, Sharp & Dohne saca este fármaco (rofecoxib) del mercado mundial, seis días después de suspender las pruebas clínicas que se estaban haciendo con este analgésico para determinar se prevendría la reaparición de tumores en el colon. Más de 100 millones de personas lo consumieron dese 1999. Supondría un doble de probabilidades de padecer un ataque cardíaco. [La Nación, 1° de octubre de 2004.]

» Remicade. Droga contra la artritis reumatoidea que podría aumentar el riesgo de linfoma, al igual que otras en la misma línea, como Engel y Humira. La FDA habría pedido una leyenda precautoria a sus fabricantes. [La Nación, 11 de octubre de 2004.]

» Naproxeno. Un calmante muy popular en EE. UU. que se vende en Argentina bajo el nombre de Aleve, de Bayer, vendido desde 1976, aumentaría los riesgos cardíacos. [Clarín, 22 de diciembre de 2004]

» Celebrex. Este medicamento para la artritis, entre los más importantes comercializados por Pfizer, puede “duplicar el riesgo de sufrir ataques cardíacos”, según resultó de una prueba hecha con el mismo sobre prevención del cáncer.  La prueba fue suspendida. Pero según un estudio de Pfizer Inc., que no fue publicado, “hace más de 4 años que quienes lo consumían tenían un riesgo potencialmente mayor de sufrir infartos y derrames cerebrales, lo que echa un manto de duda sobre la insistencia de esta empresa de que recién hace poco conoció este problema” [Clarín, 2 de febrero de 2005]

» Aprotinina. Después de 13 años en el mercado, un estudio reveló que este fármaco, extraído del pulmón bovino, vendido como Rivilina y  ampliamente utilizado en todo el mundo para reducir la hemorragia durante la cirugía cardíaca, aumentaría el riesgo de falla renal, ataque cardíaco y cerebrovascular. Evitándolo, se podría prevenir entre 10.000 y 11.000 casos anuales de falla renal. [Mangano DT, Tudor IC, Dietzel C. The risk associated with aprotinin in cardiac surgery. New England Journal of Medicine 2006; 354:353-65.]

» Metilfenidato (el ingrediente activo de Ritalín y Concerta) y otros fármacos ampliamente recetados para tratar el déficit de atención en los niños. Según un informe de expertos que trabaja con la Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA) estos fármacos deberían llevar un aviso de “riesgo de muerte”. La mayoría de los 25 muertos tras ingerir estas drogas, serían niños. Su efecto altamente estimulante del sistema nervioso central, similar al de la cocaína y con alto poder adictivo, había sido estudiado por la Dra. Nora Volkow, según el informe publicado en la Revista Médica Americana el 22 de agosto de 2001.

» Antibióticos. La revista Chest, del Colegio Americano de Neumonólogos, publicó en su edición de marzo de 2006 que los chicos “expuestos a por lo menos una dosis de antibióticos en su primer año de vida pueden tener un riesgo aumentado de desarrollar asma.” [La Nación, 13 de marzo de 2006]

» Gleevec. Investigadores norteamericanos advirtieron que esta droga, usada para tratar un tipo mortal de leucemia, podría, al igual que otras de su misma clase, producir severa falla cardíaca congestiva. [Nature Medicine, 23 de julio de 2006.]

» Diclofenac. Este analgésico vendido por más de 30 años en EE.UU. bajo el nombre de Caraflam o Voltaren, recibió recomendación de ser retirado de la venta en septiembre de 2006 por comprobarse que aumenta un 40% las chances de sufrir un ataque cardíaco en personas con problemas cardíacos o hipertensión. [Clarín, 14 de septiembre de 2006. Recomiendan sacar de la venta por riesgoso un popular analgésico.]

» Paxil. El antidepresivo de GlaxoSmithKline. Según cartas de advertencia enviadas por la misma empresa fabricante, aumentaría el riesgo de suicidio en algunos jóvenes.[La Nación, 15 de mayo de 2006.]

» Metronidazol. Uno de los fármacos más utilizados en el mundo como antiparasitario y antibacteriano, a pesar de su comprobado efecto carcinógeno. Nuevos estudios publicados en abril de 2007, sugieren que también afecta las células espermáticas. [La Nación, 23 de abril de 2007]

» Myolastan. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) anunció que de este conocido relajante muscular (tetrazepam) dejará de comercializarse en España a partir del 1° de julio de 2013 por sus reacciones cutáneas adversas que pueden ser graves. [La Vanguardia.com, 7 de julio de 2013]

medicamentos-piratasEn el sentido contrario, muchas sustancias no se usarían en los humanos de acuerdo a los resultados obtenidos en laboratorio. La aspirina causa defectos de nacimiento en ratones y ratas y produce severas anormalidades sanguíneas en los gatos. El ibuprofen (Advil o Motrin) causa falla renal en los perros aún en muy bajas dosis. La estreptomicina es teratogénica en las ratas. La penicilina jamás hubiera sido usada por Alexander Fleming, dado que había sido inefectiva en los conejos con los que había experimentado. Más adelante decidió usarla en una paciente grave, en la cual comprobó su efectividad, pero jamás se hubiera atrevido a hacerlo de haber hecho sus ensayos en cobayas o hámsters sirios, pues a éstos los mata. En las ratas, la penicilina es teratogénica. El uso de digitalis, remedio extraído por primera vez de la planta dedalera en 1775, fue demorado por sus peligrosos efectos hipertensivos en los ensayos con perros. La Furosemida (comúnmente llamada Lasix), diurético usado para tratar la alta presión arterial y la enfermedad cardíaca produce daño hepático en ratones, ratas y hámsters, no así en humanos.

En definitiva, todas las medicaciones usadas hoy en día causan serios efectos colaterales en alguna especie animal. Si se inocula a una suficiente cantidad de especies con la dosis apropiada, la enfermedad se producirá eventualmente en una o más especies. Y a su vez, si se hubiera considerado el impacto negativo a veces obtenido en los ensayos con animales, no existirían ciertas medicaciones hoy en día altamente valuadas. [AFMA: Americans for Medical Advancement].

Un dato interesante: la revista científica New Scientist publicó un estudio realizado por biofísicos noruegos donde se revela que el OMC, componente del 90% de los filtros solares hallados en el mercado de los productos solares, podría ser tóxico según estudios realizados en ratones. Varios médicos argentinos especialistas en el tema dijeron que estos estudios “no prueban nada.” Según el Dr. Fernando Stengel, dermatólogo miembro de la Fundación del Cáncer de Piel Argentina, esta información es peligrosa porque crea dudas acerca del valor de los filtros solares, sustancias tan útiles para bloquear las perjudiciales radiaciones ultravioletas. “No se puede comparar el resultado que se obtiene en un estudio con animales directamente a uno con crema en humanos”, dice Stengel en una entrevista aparecida en la revista Para Ti. Tiene razón, no se puede.

El Dr. André Menache -presidente de Doctors and Lawyers for Responsible Medicine(DLRM)- dijo en el 10º Congreso Mundial de Derecho y Medicina, Jerusalem,1994, que ya en 1964 el Dr. James D. Gallagher, Director de Investigaciones Médicas de los Laboratorios Lederle, había establecido que los estudios con animales son hechos por razones legales, no por razones científicas, y que no tenían sentido como valor predictivo para el hombre. Uno de los reemplazos más eficaces de la experimentación en animales, es el uso de células humanas. Para probar su efectividad se utilizaron 50 químicos diferentes, como aspirina, diazepan, malation y otros cuya toxicidad es bien conocida. El más agresivo método tradicional, la prueba LD50, en la que se suministra la cantidad suficientemente tóxica como para matar el 50% de los animales por envenenamiento, es sólo exacto en un 59% con ratas y 70% con ratones. En el test con células humanas la seguridad fue del 77% y ascendía al 80% si se utilizaban tres diferentes tipos de células combinadas. (Información suministrada por el Comité de Médicos para una Medicina Responsable, de Washington.)

42º.- La enfermedad humana, estudiada en un organismo disímil, es inducida en animales aparentemente sanos por medios artificiales o violentos.

El internalizado paradigma cartesiano-newtoniano conduce a tomar por enfermedad lo que no es más que la reproducción de sus síntomas. Suprimirlos sería sinónimo de curación, y tal vez así sea en ese animal, porque nunca padeció auténticamente la enfermedad. Abrir el pecho de un perro, suspender su corazón en un soporte pericardial y reducir la afluencia de sangre con un clip en una arteria para producir una isquemia -comprobando al cabo de una hora la actividad de ciertas drogas que luego se venderán a personas cardíacas- es sólo la reproducción en un órgano de un proceso mucho más profundo, holístico, que cursa de manera muy diferente en cualquier animal humano, y mucho más en ése singular que es cada uno de nosotros, con una particular forma de vivir, enfermar y sanar. Tampoco se puede reproducir la artritis martillando las articulaciones de un animal o inyectando en ellas sustancias irritantes. El historiador médico Bill Bingham, de la Sociedad Nacional del Reino Unido contra la Vivisección, cuenta cómo en base a técnicas ensayadas con perros, durante fines del s. XIX era habitual el corte del nervio vago para el tratamiento de la úlcera estomacal. Pero en 1940 se supo que el papel del nervio vago es diferente en los animales, especialmente…¡en el perro! Igualmente se desarrollaron drogas sobre el resultado de aquellas técnicas. En 1980 se demuestra que la úlcera no es causada por el ácido estomacal sino por una bacteria. Unos 100 años de atraso gracias al modelo de experimentación animal.

No es verdad que las sustanciales transformaciones en el curso de las enfermedades infecciosas y el aumento del promedio de vida sea consecuencia del denominado avance de los descubrimientos médicos. Sólo entre el 1 y el 3,5% del descenso en el número de muertes por las principales enfermedades infecciosas, en EE.UU., se debió a la intervención médica. La experimentación animal representa un porcentaje fantasma dentro de esta ya mínima contribución. Como ya probaron Ivan Illich, Thomas Kc Keown y las Investigaciones de la Organización Panamericana de la Salud, fueron las mejoras habitacionales, las medidas higiénicas, el acceso al agua potable y la mejora en la nutrición, los factores determinantes de esta evolución. Por ejemplo, cuando Koch descubrió el bacilo de la tuberculosis en 1882, la mortalidad por tal enfermedad había ya descendido notoriamente y siguió haciéndolo hasta el uso habitual de los antibióticos a mediados del s. XX. Ocho años después, Koch anunció su vacuna, la tuberculina, lograda por sus experimentos con conejitos de Indias, que no sólo no curó ni previno la enfermedad sino que probablemente agravó la condición de los enfermos.

La poliomielitis revela especialmente lo erróneo de la vivisección y el valor de la investigación clínica conjuntamente con los avances en investigación celular. En EEUU el pico máximo de la enfermedad se produjo en 1916. Ya desde 1840 los clínicos describían una faz sistémica y otra neurológica; el encuentro del virus en el contenido de las paredes del intestino delgado humano sugería la transmisión por vía digestiva. Pero según la experiencia efectuada con monos, la polio se transmitía por vía nasal, directamente hacia el cerebro. Y es que así es en ellos. En 1934 la primer vacuna desarrollada en base a la experimentación animal con monos infectados vía espina dorsal, debió ser retirada después de 20 casos de parálisis y la muerte de 6 niños sobre unos 20.000 vacunados. En 1949, el futuro Premio Nobel John Enders y sus colaboradores cultivaron el virus en tejidos humanos no pertenecientes al tejido nervioso y así descubrieron los cambios característicos en las células.

A pesar de los miles de millones de dólares gastados para alcanzar la curación del cáncer, después de más de 100 años de investigación basada en animales, el cáncer continúa en aumento, incluso en los niños. El Dr. Irwin Bross, ex director del Memorial Sloam- Kettering Cancer Center y luego Director de Bioestadísticas en otro famoso instituto, expresó: “…mientras los resultados conflictivos con animales han postergado e impedido los avances en la guerra contra el cáncer, nunca han producido ningún avance sustancial en la prevención o tratamiento del cáncer humano.” A pesar de que un 85% de todos los tipos de cáncer hallan su causa en las influencias ambientales, especialmente la alimentación, menos del 1% del presupuesto del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. se asigna a estudios nutricionales (Robert Ryan: Investigación del cáncer, ¿un súper fraude ?, The Guardian, 1997).

Después de todo, el principal descubrimiento de Claude Bernard -que el jugo pancreático degrada las grasas-, y que él atribuyera a su experiencia con conejos, no figura en ninguno de sus libros de notas. El Dr. Brandon Reines, en el Congreso Científico Internacional contra la Vivisección de 1991, expuso que Bernard habría hecho este descubrimiento a partir de la lectura del caso de un hombre en el que el conducto pancreático, bloqueado a raíz de un tumor, no fluía hacia el intestino.

frightenedharlowbaby123º.- Un animal encerrado en un laboratorio es un ser atormentado. Cualquier prueba que sobre él se haga contendrá en su resultado, aunque ocultas, las huellas de su sufrimiento.

Dolor corporal, soledad, falta de afecto, enjaulamiento e imposibilidad de dar cumplimiento a los fines biológicos para los que el animal existe. El alto grado de stress afecta al organismo todo, alterando pulso, presión sanguínea, actividad inmunológica, balance hormonal y numerosas otras funciones. La ansiedad, el miedo, la agresividad, la depresión, la angustia que siente el animal, es tan equiparable a la humana que también se lo usa en el campo de la psicología y la psiquiatría, donde se realizan algunos de los experimentos más crueles. Por ejemplo, para inducir un estado de agobio y desesperanza, se ata a un perro de modo que de ninguna manera pueda evitar los severos y repetidos choques eléctricos que se le administran. Miles de pruebas se repiten una y otra vez. Conclusiones obvias y de sentido común son expresadas en el impersonal y aséptico lenguaje científico. Siguen siendo triviales e inútiles.

Mutilar, herir, fracturar, quemar, congelar, envenenar, irradiar. Inducir enfermedades, shockear con electricidad, operar innecesariamente. Tortura tanto física como psíquica porque el dolor es, biológicamente, una categoría tanto de la sensación como de la afectio. Los experimentadores saben que basta con poseer receptores dérmicos y un cerebro que procese el impulso neuronal para experimentar sufrimiento. Un cuerpo de mamífero, aunque otras anatomías puedan cumplir idénticas funciones. En su capacidad de sufrimiento, el animal no humano es igual al animal humano.

La vivisección no perdura por sus ventajas, sino a pesar de sus desventajas

Por un lado, supone un error científico que daña la salud humana.

Por otro, se suma a las variadas formas de violencia contra el animal.

En materia de medicina humana los métodos válidos de investigación revalorizan el estudio clínico (hoy sofisticadamente tecnificado) que permite estudiar la enfermedad humana en el propio humano, al igual que las estadísticas epidemiológicas. Métodos más confiables de experimentación incluyen, por ejemplo, estudios de células y tejidos humanos ‘in vitro’, el test carcinogénico de Ames realizado en determinadas cepas de bacterias que producen cáncer en humanos y otros mamíferos, modelos de computadora, estudios de análisis molecular, modelos matemático-computacionales, etc. Y por supuesto, cabe tener presente que hay otras aproximaciones a las dolencias humanas. A diario surgen pruebas de hasta qué punto las enfermedades tienen que ver con la pobreza y la falta de una auténtica medicina preventiva. A su vez, muchos médicos se capacitan en el terreno de las medicinas holísticas, vertientes que no prueban sus medicamentos en animales.

El ‘Anti-viviseccionismo científico’, concepto elaborado en 1978 por Hans Ruesch en su impresionante libro Slaughter of the Innocent, basado en que ninguna especie animal puede ser modelo de experimentación para ninguna otra, aparece como la única elección posible para proteger tanto al animal no humano como al humano. En “Vivisección o Ciencia”, el profesor Pietro Croce escribió: “…el país que primero haga abolición de los experimentos con animales será para el mundo lo que fue Italia para el Renacimiento.” Por ley provincial del 8 de julio de 1986, la Provincia de Bolzano prohibió totalmente la experimentación animal. Al menos regionalmente, aquel deseo se hizo realidad, comenzando un cambio que todos nos merecemos.
Artículo actualizado sobre la base del publicado en la revista Uno Mismo en 1999.

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